Cortar por lo sano

Imagina por un momento que te encuentras en medio de la selva, rodeado de una gran cantidad de posibles amenazas, como por ejemplo: los mosquitos, el calor extremo, las serpientes venenosas, la falta de alimentos, los grandes felinos, la deshidratación, los cocodrilos… En estas circunstancias, ¿no sería recomendable contar con un manual de supervivencia?

Y si te dijera que no te encuentras en una selva llena de vegetación, sino en una selva urbana y que los peligros anteriores son sustituidos por relaciones tóxicas. Es decir, relaciones que continuamente pueden amenazar tu salud mental, física, emocional y espiritual. En lugar de grandes depredadores, te enfrentas a conductas de manipulación; no te deshidratarás, pero puedes caer en la trampa de la dependencia emocional; o es posible que no te piquen los mosquitos, pero quizás tu autoestima pueda disminuir…

La solución la encontrarás en el nuevo libro de nuestro codirector, el Dr. Oriol Lugo «¡CORTA POR LO SANO! MANUAL PARA LIBERARSE DE RELACIONES TÓXICAS Y CONSTRUIR VÍNCULOS SALUDABLES». Una obra escrita como una auténtica guía de supervivencia, con ilustraciones explicativas, para protegerte, alejarte y superar todo tipo de relaciones que pueden causarnos daño y perjuicios.

Porque las relaciones son el pilar que nos impulsa en la vida. Contar con relaciones saludables puede marcar la diferencia entre una existencia llena de felicidad o vivir el día a día con sufrimientos y grandes malestares.

Es por este motivo que aprenderás a detectar conductas o dinámicas que son tóxicas, cómo fortalecer tu propia autoestima, la mejor manera de generar relaciones equilibradas y la forma de soltar aquellos vínculos que te han llegado a absorber.

Porque al final, si tuvieras que cruzar la jungla, ¿no preferirías hacerlo con alguien que ya ha recorrido el trayecto?

El mejor consejo en el ámbito de las relaciones es ser sincero contigo mismo y explorar lo que tu cuerpo te dice. Como si siguiéramos el rastro de las huellas de diferentes animales en el barro, lo mismo ocurre con nuestras emociones, sensaciones corporales y pensamientos. Si detectas que tu organismo te habla en forma de dolores de cabeza, dolores de estómago, angustia, tristeza, pensamientos obsesivos o rabia contenida, entonces es hora de actuar.

Nunca es tarde para hacer un cambio en tu vida, y específicamente en el ámbito de las relaciones. Lo más importante es que seas consciente de que solo tenemos una vida y que es fundamental pasarla con aquellas personas que nos ayudan a crecer y a disfrutar de la existencia.

Descubriendo el equilibrio emocional

Con la llegada de un nuevo año, muchas personas buscan nuevas maneras de crecer y mejorar como individuos. Un propósito que puede ser no solo enriquecedor sino también transformador es apuntarse a una actividad extracurricular centrada en la inteligencia emocional para adultos. Mientras a menudo asociamos las actividades extracurriculares con los niños y estudiantes jóvenes, la verdad es que nunca es demasiado tarde para aprender y desarrollarse emocionalmente.

La Importancia de la Inteligencia Emocional

La inteligencia emocional es una habilidad clave que influye en nuestra manera de gestionar las emociones, las relaciones con los demás y, en última instancia, la calidad de nuestra vida. Desarrollar la capacidad de comprender y gestionar las emociones no solo beneficia la salud mental sino que también mejora la comunicación con las personas que nos rodean y el éxito en diversos ámbitos de la vida.

Por qué una Extracurricular para Adultos

Existe la creencia de que cuando envejecemos cada vez hay menos cosas que podemos aprender. Y esto es totalmente falso. El aprendizaje puede ser continuo. Nunca dejamos de aprender si uno se lo propone. Apuntarse a clases de Inteligencia Emocional puede ser una gran oportunidad para adquirir nuevos conocimientos y habilidades como: reconocer mejor tus emociones, elevar tu autoestima, mejorar la gestión de lo que sientes y también compartir un espacio de crecimiento con otras personas curiosas y con ganas de transformar sus vidas.

Además, el hecho de que sea dinamizado por profesionales del campo de la psicoeducación facilita seguir un itinerario psicopedagógico donde cada sesión esté planteada para trabajar las diferentes competencias emocionales. Son grupos reducidos, que se reúnen una hora a la semana y donde la atención es totalmente personalizada. De esta forma, los participantes tendrán la oportunidad de hacer cambios en sus situaciones cotidianas. Es un entorno seguro y confidencial para la mejora personal y la creación de redes de relaciones positivas.

Los Beneficios de Apuntarse a una Extracurricular sobre Inteligencia Emocional

  • Mejora de las relaciones personales: aprender a comprender y gestionar las propias emociones ayuda a mejorar las relaciones con familiares, amigos y compañeros de trabajo.
  • Resiliencia: desarrollar la resiliencia emocional permite afrontar los retos de manera más efectiva, manteniendo una mentalidad positiva ante las adversidades.
  • Conocimiento de uno mismo: profundizar en la inteligencia emocional proporciona una comprensión más elaborada de las propias motivaciones, valores y metas.
  • Éxito profesional: las habilidades emocionales son cada vez más valoradas en el entorno laboral. Una mayor inteligencia emocional puede contribuir al crecimiento profesional y laboral.

Apuntarse a una extracurricular de Inteligencia Emocional puede ser una gran inversión para cuidarse y mantener una mejor salud mental, física y emocional. Al final del año te sorprenderás de todos los cambios positivos que habrás podido realizar.

¿Cómo gestionar los regalos estas Navidades?

Todos podemos recordar la película de Harry Potter donde su primo se queja porque solo le hicieron 36 regalos ese año, en lugar de los 37 del año anterior. Esta cómica situación que nos hace sonreír, puede convertirse en una verdadera pesadilla en muchos hogares cuando, como padres, no hemos gestionado bien. La solución radica en aprender realmente cómo dosificar y manejar los regalos que damos a nuestros hijos e hijas.
En primer lugar, podemos aplicar la regla de los regalos del 3+1. ¿En qué consiste? Podemos dividir los tipos de regalos en 3 bloques principales:
1. Regalos útiles: lo que realmente les puede hacer falta, como una nueva mochila, un nuevo estuche, ropa, calzado…
2. Regalos educativos o estimulantes: libros y cuentos, rompecabezas, juegos de mesa, trabajos manuales…
3. Regalos deseados: lo que buscan con más anhelo (teniendo en cuenta también la edad recomendada, el costo y la inversión).
El +1 se refiere a:
– Regalos para compartir o dar. Es relevante que los niños dispongan de regalos que sepan que serán para compartir o regalar a niños que puedan tener necesidades. De esta forma, los estaremos educando en los valores de compartir, ser solidarios, colaborar…
Otro aspecto importante es desmontar algunos de los principales mitos:
1. «Si no te portas bien, no tendrás regalos». El comportamiento no debe estar condicionado a los regalos que recibirán nuestros hijos. El problema de seguir con esta antigua cantinela es que creamos un vínculo de amor condicional: «te amo/aprecio (a través de regalos) según tu comportamiento». Un mensaje más adecuado es: te amo independientemente de lo que hagas. Esto no impide que haya límites o consecuencias por malos actos.
2. «Cuanto más regalos o más caros, mejor». La cantidad o el precio de los regalos pueden asociarse en una sociedad consumista con más afecto o amor, pero es lo contrario. La cantidad debe estar relacionada con la capacidad de procesar los regalos de nuestro hijo o hija. ¿Cuántas veces los niños abren regalos sin prestar atención al contenido?
3. «Hay regalos de niños y regalos de niñas». Debemos romper con los estereotipos de género. ¿Por qué no regalar una muñeca a un niño y una pelota a una niña? Al final, se trata de escuchar lo que quieren nuestros hijos e hijas y darles la oportunidad de jugar a lo que ellos quieran.
4. «El color azul es de los niños y el color rosa es de las niñas». Este punto está muy relacionado con el anterior. Hay familias que envuelven los regalos según el color de estos estereotipos. Es importante romper esquemas mentales del pasado.
5. «No deben participar activamente en los regalos». A medida que los niños y niñas crecen y son más conscientes de su realidad, es fundamental que también puedan participar en la preparación de los regalos. A partir de los 8 a 10 años, ya pueden saber quiénes son el Tió, Papá Noel o los Reyes Magos, por lo que hacerlos participar en la elaboración de los regalos puede ser una forma de que aprendan responsabilidad, dedicación y esfuerzo. Se aceptan regalos intangibles como masajes o colaboraciones diversas.
En definitiva, los regalos son una expresión de los valores que imperan en una familia específica. Si quieren promover la paz, no se regalarán objetos vinculados al ámbito bélico. Así que tengan en cuenta cómo quieren que crezcan sus hijos.
¡Felices fiestas!

El peligro de las pantallas para nuestros hijos/as

Imagina por un momento que vuelves a ser pequeño, ¿cómo crees que te afectaría el abuso de las pantallas? Ahora piensa en tus hijos/as…

El abuso de las pantallas puede tener un impacto muy negativo en el desarrollo y el bienestar de los jóvenes y niños. El uso excesivo de dispositivos electrónicos como las «tablets» o los móviles puede alterar el funcionamiento mental y emocional de los niños expuestos.

Específicamente, algunas de las afectaciones son: generar trastornos del lenguaje en los más pequeños, aislamiento, falta de motivación con estímulos ajenos a las pantallas, dependencias, baja tolerancia a la frustración, cambios de humor, ansiedad o depresión, entre otros. Cada vez hay más colectivos de pediatras, logopedas y psicólogos que piden a las autoridades que hagan campañas para informar sobre los efectos de la sobreexposición de los niños a las pantallas.

Los niños que están sobreexpuestos a las pantallas pueden desarrollar una adicción real a estas. Las pantallas son totalmente adictivas y debemos tomar medidas al respecto. Su mal uso está creando una generación de niños y jóvenes que crecen con graves secuelas. Son niños que no pueden pasar tiempo sin ellas, y hacerlo les genera un malestar intenso, como cualquier persona dependiente de su dosis. Además, el abuso de las pantallas puede provocar comportamientos impulsivos, agresivos y dificultades para tomar decisiones acertadas. No son pocos los casos de jóvenes que insultan, amenazan o agreden a sus progenitores cuando estos les ponen límites en el uso de estas pantallas.

La Generalitat de Cataluña ha elaborado una guía para el uso de las tecnologías digitales en la infancia y juventud que recoge pautas que recopilan los expertos y que aquí queremos compartir.

Esta guía aconseja limitar el acceso a pantallas por horarios y edades en la infancia. Aquí tienes algunas de las recomendaciones de la guía:

  • 0-3 años: Limitar el acceso a pantallas al máximo posible.
  • 4-6 años: Exposición limitada (idealmente menos de media hora diaria) y siempre supervisado por un adulto.
  • 6-12 años: Incremento progresivo (hasta una hora diaria como máximo) y siempre supervisado por un adulto.

Algunas recomendaciones adicionales:

  • No se recomienda que tengan móvil propio antes de los 12 años.
  • Sigan las recomendaciones del código PEGI, que indica de manera confiable la idoneidad del contenido del juego según las edades.
  • Hagan que los hijos prioricen las tareas académicas y eviten que utilicen el móvil mientras las realizan.
  • Eviten que los dispositivos de toda la familia estén por defecto en los dormitorios.
  • Apuesten por las comidas sin pantallas para fomentar la comunicación familiar.

Es importante tener en cuenta que no solo son importantes las horas de uso de pantallas, sino también cómo perjudican el resto de actividades, la salud física y mental. Por lo tanto, es importante fomentar alternativas de ocio, como juegos al aire libre, lectura, juegos de mesa, actividad deportiva, salidas, encuentros con amigos y actividades en familia de todo tipo. Además, es relevante que los padres sean buenos modelos en el uso responsable de las pantallas.

¿Cómo prepararte para iniciar un proceso de Psicoterapia?

Iniciar una psicoterapia con un psicólogo es un paso valiente hacia el autocuidado y el bienestar emocional. A menudo, la espera para la primera sesión puede generar ansiedad e incertidumbre. Aquí te presentamos algunos consejos sobre qué hacer durante este período de espera:

1. Reflexiona sobre tus objetivos:
Antes de tu primera cita, tómate un tiempo para pensar en tus metas y expectativas para la terapia. ¿Qué te gustaría lograr? ¿Qué áreas de tu vida te gustaría mejorar? Esto te ayudará a establecer un punto de partida claro.

2. Investiga el centro psicológico y su trayectoria:
Antes de tu primera sesión, es importante investigar el centro psicológico donde recibirás tratamiento y su historial. Averigua cuánto tiempo han estado en funcionamiento y su reputación. Esto te dará una idea de la calidad y confiabilidad de los servicios que recibirás. Asegurarte de que el centro tenga una sólida reputación puede contribuir a tu comodidad y confianza en el proceso terapéutico.

3. Prepara preguntas:
No dudes en hacer preguntas durante la primera sesión. Preguntas como «¿Cuál es tu enfoque terapéutico?» o «¿Cómo funciona el proceso de terapia?» pueden ayudarte a comprender mejor lo que puedes esperar.

4. Mantén una mente abierta:
La terapia puede ser desafiante, pero también es una oportunidad para el crecimiento personal. Mantén una mente abierta y dispuesta a explorar tus pensamientos y emociones.

5. Establece expectativas realistas:
La terapia es un proceso gradual, y los resultados pueden no ser inmediatos. Establece expectativas realistas y comprende que llevará tiempo ver cambios significativos.

6. Expresa tus preocupaciones:
No tengas miedo de hablar con tu terapeuta sobre tus inquietudes y temores. La comunicación abierta es esencial para una relación terapéutica efectiva.

7. Prepárate para la introspección:
La terapia implica una profunda introspección. Prepárate para explorar tus pensamientos, emociones y patrones de comportamiento. Esto puede ser desafiante, pero es fundamental para el proceso de crecimiento personal.

8. Mantén un diario:
Llevar un diario puede ser una forma efectiva de rastrear tus pensamientos y emociones antes de la terapia y a lo largo de ella. Esto te ayudará a ser más consciente de tu progreso.

9. Practica la autocompasión:
Recuerda que está bien tener momentos difíciles. La autocompasión es clave en el proceso terapéutico. No te juzgues duramente por tus emociones o pensamientos.

10. Comprométete con el proceso:
La terapia requiere compromiso y consistencia. Asiste a tus sesiones programadas y trabaja en las tareas o ejercicios que tu terapeuta pueda recomendarte.

Recuerda que la terapia es un espacio seguro y confidencial donde puedes explorar tus desafíos y trabajar en tu bienestar emocional. Si bien la espera puede generar ansiedad, ten la seguridad de que estás tomando un paso importante hacia una vida más saludable y equilibrada.

Tenemos la actividad extraescolar que te hubiese gustado hacer de pequeñ@

Imagina por un momento que pudieras volver a cuando tenías 10 años. ¿Qué te gustaría haber aprendido y que no te enseñaron?

Es posible que la respuesta sea que no te enseñaron cómo podías ser más feliz. Y eso no lo decimos nosotros, sino que está recogido en miles de entrevistas a personas mayores de todo el mundo que se encuentra en sus últimos estadios de vida.

Pasamos gran parte de la vida queriendo ser felices, pero nadie nos ha enseñado cómo serlo. Este planteamiento es el que nos ha llevado a crear una actividad extraescolar diferente a todas las demás: OWL EMOCIONS. En esta actividad extraescolar enseñamos a los niños a reconocer sus propias emociones, a identificar las de los demás, a regular lo que sienten, a gestionar la frustración y el enojo, a automotivarse, a mejorar sus habilidades sociales para establecer relaciones sólidas de amistad y a elevar su autoestima, entre otras muchas competencias básicas.

Porque aunque el currículum académico es importante, no lo es más que el currículum emocional. Es decir, todos debemos saber leer, pero también debemos aprender a interpretar las emociones, tanto las nuestras como las ajenas. Es fundamental saber sumar y restar, pero también saber cómo hacer amigos y establecer límites. Y si no potenciamos el aprendizaje de estos elementos tan básicos, nos encontraremos con personas altamente cualificadas según su currículum vitae, pero que luego no sabrán trabajar en equipo, gestionar el estrés o simplemente disfrutar de la vida. Porque al final de nuestros días llegaremos a preguntarnos: ¿he sido verdaderamente feliz? Y aquí es cuando una respuesta negativa puede generarnos vértigo y malestar.

Es posible que ahora mismo te estés preguntando: ¿qué puedo hacer si ya soy lo suficientemente mayor? Por ello os traemos esta actividad, enfocada a adultos como tú. OWL EMOCIONS abre sus puertas para enseñar y reforzar las competencias emocionales básicas al público adulto. No importa la edad que tengas, nunca es tarde para aprender cómo ser más feliz.

La práctica lleva al dominio de todas estas habilidades y capacidades que nos pueden ayudar a vivir mejor con nosotros mismos, a sentirnos más plenos, satisfechos, agradecidos y a la vez también a gestionar nuestros pensamientos y sentimientos. A través de una hora a la semana, un grupo reducido de personas conscientes se reunirá en un espacio seguro y reconfortante, con la guía de una persona experta en Inteligencia Emocional para acompañar el crecimiento de sus miembros.

Y si eres de esas personas que opinan que ya eres demasiado mayor para aprender a mejorar tu vida, significa que no estás contemplando la idea de que los próximos años puedes disfrutarlos con mucha más intensidad. Y esto vendrá dado por la persona en la que te habrás convertido; una persona que dominará el idioma universal de las emociones, lo que te permitirá sentirte mucho más feliz contigo mismo y con tu entorno.

Recuerda que, si quieres saber más, puedes escribirnos un correo a emocions@owlpsicologia.com. ¡Estaremos encantad@s de atenderte!

El vínculo entre la alimentación y la salud mental

Hoy, en el Día Mundial de la Alimentación, reflexionamos sobre la interconexión entre lo que ponemos en nuestros platos y cómo afecta no solo a nuestro cuerpo, sino también a nuestra salud mental. En nuestra búsqueda de una vida plena y equilibrada, a menudo subestimamos el papel fundamental que la alimentación desempeña en nuestro bienestar psicológico.

La relación entre la psicología y la alimentación va más allá de simplemente nutrir nuestro cuerpo. Cada bocado que tomamos puede tener un impacto significativo en nuestra salud mental. La comida no es solo combustible; es una experiencia emocional, social y cultural que puede influir en nuestro estado de ánimo, nuestra energía y nuestra capacidad para enfrentar el estrés diario.

El estado de ánimo y la alimentación: ¿qué viene primero?

La conexión entre el estado de ánimo y la elección de alimentos es bidireccional. Cuando nos sentimos estresados o ansiosos, es común recurrir a alimentos reconfortantes y, a menudo, menos saludables. Por otro lado, lo que comemos puede afectar directamente nuestro estado de ánimo y niveles de energía. Optar por una dieta equilibrada y rica en nutrientes puede contribuir a una mente más clara y resistente.

Alimentación consciente: una práctica para el bienestar

La alimentación consciente, o mindfulness en la alimentación, es una práctica que implica prestar atención plena a lo que comemos. En un mundo donde a menudo comemos rápidamente y sin pensar, la alimentación consciente nos invita a saborear cada bocado, reconocer las señales de hambre y saciedad, y ser conscientes de nuestras elecciones alimenticias.

Trastornos alimentarios y salud mental

La relación entre los trastornos alimentarios y la salud mental es compleja. Los trastornos como la anorexia nerviosa, la bulimia y la compulsión alimentaria pueden tener raíces psicológicas profundas. La intervención psicológica es esencial para abordar no solo los síntomas físicos, sino también los factores subyacentes que contribuyen a estos trastornos.

Estrategias para una relación saludable con la comida

  • Educación Nutricional: Conocer la relación entre los alimentos y el bienestar mental puede ser empoderador. La educación nutricional proporciona las herramientas necesarias para tomar decisiones informadas sobre la alimentación.
  • Apoyo Psicológico: La terapia psicológica puede ser una parte integral del tratamiento para aquellos que luchan con trastornos alimentarios o que buscan cambiar patrones de comportamiento relacionados con la alimentación.
  • Establecer Rutinas Saludables: Incorporar rutinas saludables en la vida diaria, como horarios regulares de comida y descanso, puede tener un impacto positivo en la estabilidad emocional.

En este Día Mundial de la Alimentación, recordemos que nuestra relación con la comida es única y personal. Adoptar un enfoque consciente hacia lo que comemos puede ser un paso significativo hacia una vida más equilibrada, tanto física como mentalmente. La psicología y la alimentación están entrelazadas de maneras profundas, y al reconocer esta conexión, podemos trabajar hacia una salud integral que nutra tanto nuestro cuerpo como nuestra mente.

Las personas tóxicas no existen

Todos conocemos el término «personas tóxicas», pero ¿y si en realidad no existieran ese tipo de personas?

Hace un tiempo me hice esta pregunta y llegué a una gran conclusión. Las personas tóxicas no existen, en realidad existen las relaciones tóxicas.

Permíteme que te lo explique con una metáfora química. El oxígeno es un gas que todos respiramos a diario para poder mantenernos vivos. En sí, no es tóxico, excepto en cantidades muy elevadas. Pero, ¿qué sucede cuando este oxígeno se encuentra con una llama? El resultado es una combustión.

Esto es lo mismo en el caso de las personas. Siempre hay un contexto, que es el marco en el que se establece esa relación. Una persona puede ser considerada como «tóxica», pero quizás en otro contexto o situación podríamos considerar que no lo es.

El hecho de desterrar el término «personas tóxicas» y empezar a hablar de «relaciones tóxicas» nos permite ir más allá y ampliar nuestra mirada. Ya no ponemos toda la culpa o responsabilidad en un único individuo, sino en el conjunto global que es la relación.

También, cuando hablamos de personas tóxicas, estamos usando etiquetas que facilitan un juicio gratuito sin detenernos a pensar en la complejidad que hay detrás de ese individuo o de esa relación. Porque la gran mayoría de las mal llamadas «personas tóxicas» suelen ser gente que acumula heridas del tipo emocional.

Muchas de estas heridas y necesidades no cubiertas provienen de la infancia, y como adultos generan patrones que no facilitan que el individuo pueda pasar página. Estos elementos hacen que cuando esta persona se encuentra con otra que también arrastra su propia mochila emocional, entonces es cuando se genera una reacción química que puede ser explosiva. De ahí el surgimiento de las relaciones tóxicas. Por lo tanto, antes de juzgar a los demás, primero explorar qué puede haber en esa persona y también qué es lo que tú tienes en tu interior.

No se trata de justificar los comportamientos nocivos o las conductas que generan violencia o dolor, sino de ir más allá y entender que si queremos sentirnos en paz, debemos hacer primero un trabajo interior para luego establecer los límites correspondientes. Solo así superaremos el tópico de «las personas tóxicas» o la rápida respuesta de: «son los demás los que tienen que cambiar, no yo».

 

Dr. Oriol Lugo
Psicólogo y Coach
Experto en Terapias Neurocientíficas
Co-director de OWL INSTITUT. Institut Psicològic

¿Te conoces a ti mismo/a?

El famoso aforismo griego “conócete a ti mismo” inscrito en el pronaos del templo de Apolo en Delfos, nunca está desfasado.

A medida que pasan los años, uno mismo piensa que cada vez se conoce más. Pero, ¿realmente esto es así? Tener más años no equivale a ser más sabio. Cuánta gente mayor conoces que sigue con impulsividad, rigidez o con la poca reflexión que un adolescente. También sucede al contrario, hay gente muy joven con una gran madurez.

Pero sí que hay un elemento en común que comparten tanto el sabio anciano como el sabio joven, han mirado adentro de sí mismos.

Conocerse a uno mismo es un trabajo personal. Cómo quién va al gimnasio cada semana y desarrolla bíceps, tríceps y gemelos. Es comparable a zambullirse en las profundidades de la propia persona.

Muchas veces son las experiencias vividas las que hacen que te formules preguntas poderosas que te aportan luz sobre quién eres. Pero, ¿todo se resume a simplemente vivir y reunir vivencias?

No. Hay una alternativa, aunque quizás no te apetecerá o se te hará pesada.

Es como si quisieras aprender un idioma. Nos llama mucho la atención el hecho de disponer de un móvil capaz de hacer de traductor pero, se hace necesaria la práctica.

En el caso del proceso de autodescubrimiento, lo podemos conseguir a base de ir respondiéndonos preguntas que se enfocan hacia nuestras entrañas.

A continuación, te compartiré algunas, la idea es que las puedas ir respondiendo de forma frecuente. Si te las miras de vez en cuando te darás cuenta que las respuestas no siempre serán iguales. Esto es una señal de que estás cambiando y que te vas conociendo cada vez más.

Aquí tengo algunas propuestas de preguntas poderosas que facilitarán tu auto conocimiento:

¿Qué te hace sentir auténtico y lleno de vida?
¿Cuáles son tus pasiones más profundas y cómo las puedes integrar en tu vida diaria?
¿Cuáles son tus valores fundamentales y cómo los manifiestas en tus acciones?
¿Cuáles son tus miedos más grandes y cómo te limitan en tu vida?
¿Cuáles son tus creencias limitadoras y cómo te podrían estar reteniendo?
¿Cuáles son tus puntos fuertes y cómo los puedes utilizar para crecer y lograr tus objetivos?
¿Cuáles son tus puntos débiles y cómo puedes trabajar para superarlos?
¿Qué te motiva realmente en la vida y cómo puedes mantenerte centrado en esta motivación?
¿Cuáles son tus sueños y cómo puedes empezar a trabajar en su consecución?
¿Qué te hace sentir agradecido y cómo puedes practicar la gratitud diariamente para aportar más felicidad en tu vida?

Si te has atrevido a responderlas, puedo decir que eres un valiente, y además, que eres algo más sabio.

 

Dr. Oriol Lugo
Psicólogo y Coach
Experto en Terapias Neurocientíficas
Co-director de OWL INSTITUT. Institut Psicològic

Algún día…

La expresión «algún día…» es una de las más utilizadas, pero ¿sabes cuál es su auténtico significado?

Seguro que has escuchado más de una vez expresiones como: «algún día tenemos que tomar un café»; «algún día iremos…»; «algún día nos apuntaremos…».

Su significado real es: nunca. Sí, lo has leído bien. Cuando utilizamos esta forma de expresarnos, el mensaje subyacente es que nunca se llevará a cabo esa acción. Es una forma de hablar que nos permite posponer las decisiones para evitar comprometernos realmente. Es una manera de salir del paso y decir que sí cuando en realidad no hay una verdadera intención de pasar a la acción.

Imaginemos que vas por la calle y te encuentras con un antiguo compañero de estudios o trabajo, y se dicen: «un día de estos tenemos que quedar y hacer un almuerzo». ¿Cuál es el mensaje auténtico? La realidad es que ambos lleváis vuestras propias vidas. Tal vez haya un sentimiento de afecto hacia el otro, pero no hay una iniciativa real de cumplir con ese plan. La alternativa a esta situación, si realmente hubiera un deseo sincero, sería: «te propongo el próximo sábado al mediodía ir a comer a tal restaurante…». Aquí sí hay un plan sincero para poder encontrarse. Y esto sucede con muchos aspectos de nuestra vida.

Vamos posponiendo todos los planes, viajes, aficiones, experiencias, porque pensamos que siempre habrá tiempo. Pero, ¿qué pasa cuando descubrimos que el tiempo no es más que una ficción? Cuando decimos que aún hay tiempo, ¿qué certeza tenemos?

Si hay un gran aprendizaje que he extraído después de la pandemia es que en términos de vida y salud no hay nada seguro. Ahora puedes disfrutar de un buen estado físico y de muy buena salud, pero no sabes si dentro de un tiempo seguirás en la misma condición.

Ahora, imagina que siempre has dicho que «algún día» harás ese viaje que tanto ilusión te hace. ¿Qué pasaría si el próximo año no te encuentras en forma o si acabas sufriendo alguna enfermedad? Es posible que termines perdiendo esa experiencia. Solo tenemos seguro el momento presente. Entonces, ¿por qué no empezamos a cambiar las expresiones «algún día…» por poner fechas con días y meses concretos? Cuando se tiene una fecha, hay un compromiso. Es posible que la fecha se pueda mover y adaptar. En la vida siempre hay cambios, pero al menos hay una intención firme de seguir con lo que se ha planteado. No es solo un deseo, es una idea que se está materializando. Y a medida que vas viviendo experiencias te das cuenta de todo lo que podrías haber hecho y no hiciste. Pero nunca es tarde, así que si estás leyendo este texto es porque tal vez necesitas eliminar de tu diccionario personal esa expresión.

Porque tal como decía el cantante Pau Donés: «VIVIR ES URGENTE«.

 

Dr. Oriol Lugo
Psicólogo y Coach
Experto en Terapias Neurocientíficas
Co-director de OWL INSTITUT. Institut Psicològic

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