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Personas de apoyo emocional (PAE)

A lo largo de la vida pasamos por muchos acontecimientos que emocionalmente pueden resultar auténticos retos. Durante estos recientes años, desgraciadamente hemos vivido muchos de estos.

Ahora párate por un momento y piensa, cómo hubieras vivido estos sucesos si hubieras dispuesto de la compañía de una persona que te hubiera mostrado un apoyo emocional incondicional. Es decir, sí hubieras tenido a tu lado alguien capaz de escucharte sin juzgarte, de hacerte compañía cuando más lo necesitabas, de darte consejo o palabras tiernas?

Probablemente, hubieras vivido la problemática de una forma mucho menos intensa y desagradable. Incluso, en algunos casos hubieras podido rehacerte de aquel golpe de una manera más rápida y positiva.

Esta es la tarea de las personas de apoyo emocional, una nueva figura profesional que nos puede acompañar en momentos de transición o situaciones de desafío.

Algunos de los posibles escenarios donde estas personas nos pueden apoyar son:

  • Muerto de amigos y familiares (acompañamiento a casa, tanatorio, funeral).
  • Despidos laborales (presencia a las oficinas o puesto de trabajo).
  • Presentaciones públicas (desplazamiento al acto público).
  • Citaciones judiciales (acto de presencia en las disposiciones judiciales).
  • Hospitales o consultorios médicos (acompañamiento en la hora de recibir malas noticias).
  • Firmas de contratos o toma de decisiones importantes (presencia en oficinas bancarias u otros).
  • Reuniones donde se tienen que dar malas noticias (espaldarazo en entornos sociales).
  • Rupturas sentimentales (apoyo en encuentros con la pareja o en momentos de soledad).
  • Conflictos con familiares (acto de presencia en reuniones familiares).
  • Discusiones con amigos/as o grupos de iguales (acompañamiento en la esfera social).
  • Muertos de mascotas (acompañamiento al veterinario o en el hogar).
  • Pérdidas materiales que tengan un alto impacto emocional (espaldarazo emocional en el entorno de la persona).
  • Accidentes o procesos de recuperación (acompañamiento en la casa o en las sesiones de rehabilitación).

Las personas de apoyo emocional son individuos que pueden ser en muchos casos psicólogos/as o terapeutas, y que ya disponen de una base a la hora de poder trabajar con la gestión emocional. Este es el gran diferencial si lo comparamos con un amigo/a o familiar. En sí, no se trata de un proceso de psicoterapia, sino de aportar de forma específica y puntual (horas concertadas) un servicio de presencia y escucha activa a la persona que está transitando esta problemática. El hecho de acompañarlos físicamente en el escenario problemático, no virtualmente, es un gran diferencial respecto a una terapia que se efectúa en un despacho o consultorio.

En Nueva Zelanda la ley exige a las compañías la opción que sus trabajadores puedan llevar una persona de apoyo emocional a las reuniones disciplinarias, las cuales pueden estar relacionadas la gran mayoría de las veces con el despido potencial del trabajador/a.

A OWL INSTITUTE creemos que esta figura cada vez será más necesaria y ya disponemos de este servicio, que no sustituye a una psicoterapia, sino que es más una ayuda puntual y específica en el espacio y en el tiempos acordados.

Porque ahora es el momento de dejarse cuidar en cualquier situación o momento.

Para mayor información de este servicio:

www.owlpsicologia.com

Escuchemos a nuestras emociones: ¿cómo podemos regularlas?

Actualmente uno de los temas que se trabajan más y que se están teniendo en cuenta son las emociones. Solemos referirnos siempre al concepto emoción para denominar todo lo que está relacionado con el mundo emocional, pero ¿sabemos qué son los sentimientos, el afecto o el estado de ánimo?, y otra pregunta muy importante: ¿sabemos diferenciarlos?

En primer lugar tenemos que saber la disparidad entre las emociones, que serían las expresiones afectivas, suelen ser breves y podemos determinar un inicio y un final; y por otro lado estarían los sentimientos, los cuales hacen referencia a la experiencia subjetiva de dicha emoción, es decir, qué causa está provocando que reaccionemos de una forma u otra.

No podemos olvidar dos conceptos más: el estado de ánimo y el afecto. El primero se definiría como la respuesta predominante a los acontecimientos, suele ser general, persistente, con un desarrollo gradual… Y el afecto sería el concepto que reúne a todos los criterios expuestos anteriormente.

En algunas ocasiones nos podemos preguntar ¿soy una persona que tiende a regular sus emociones? Para responder esta pregunta es importante tener en cuenta diferentes pasos:

El primero es analizar la situación que estamos viviendo, ya sea personal o externa, y cuestionarnos ¿es relevante para nosotros/as?. Si la respuesta es afirmativa tenemos que desplegar una atención más focalizada para así, pasar al tercer paso, averiguar qué estrategias y habilidades nos ayudan para esa circunstancia y así, finalizar llevando a la acción nuestra respuesta emocional.

Por lo tanto, el proceso de regulación emocional tendría tres características fundamentales:

  • Tener una meta, es decir, qué se quiere conseguir
  • Tener o aprender estrategias
  • Obtener unas consecuencias de perseguir esa meta con esas consecuencias.

Debemos prestar atención a nuestras reacciones y a qué destrezas tenemos en relación a la regulación emocional, ya que a veces pueden haber fluctuaciones que puedan llegar a interferir en nuestro día a día, que serían importante consultar con un profesional.

 

 

 

Paula Albarrán
Psicóloga General Sanitaria
Col·laborador en OWL INSTITUTE. Institut Psicológic

No olvidemos las sensibilidades en el autismo

En ocasiones los niños y niñas con autismo parecen enfadarse por cosas que, a nuestros ojos, no deberían tener mucha importancia. “¿Por qué hace una pataleta cuando tiene que ir al baño? ¿Cómo es que no quiere lavarse los dientes? ¿No está exagerando cada vez que dice que hace mucho ruido la lavadora?

Una de las características de los niños y niñas con autismo que se observan es tener una alta sensibilidad para los ruidos, las luces, el dolor, los picores…

Todos tenemos un límite físico de tolerancia a los estímulos. En las personas con autismo, se ha observado que suelen tener este límite, el umbral, más bajo, y notan mucho más los estímulos que les rodean. Además, se ha comprobado que el cerebro de las personas con autismo no se ajusta, no aprende a filtrar aquello que le puede molestar. Así, aunque parezca extraño, realmente las personas con autismo seguirán notando los ruidos y molestias como el primer día. Este fenómeno lo llamamos hipersensibilidad.

Debemos prestar mucha atención a las quejas, las huidas, y los berrinches de los niños y niñas con autismo. Es posible que tras su rechazo a hacer algo, haya una hipersensibilidad ante un objeto y que le provoque mucha ansiedad. Adaptar el entorno, por ejemplo cambiando aquello que le molesta por algo parecido, puede reducir su ansiedad.

Es importante consultar a un especialista para poder identificar estas hipersensibilidades y plantear estrategias de manejo adecuadas a su entorno.

 

 

 

Adrià Tàpia
Psicólogo General Sanitario
Col·laborador en OWL INSTITUTE. Institut Psicológic

¿Cuál es la historia que te explicas?

Todos/as tenemos una historia que nos explica el porqué de nuestros resultados o en relación con los acontecimientos que experimentamos. Modificar esta narrativa puede generar grandes cambios en nuestro bienestar. ¿Te atreves a reescribir el guion de tu vida?

En una ocasión a dos hermanos se les preguntó sobre cómo el hecho de haberse criado con un padre alcohólico los había afectado en su futuro.

El primer hermano, era un hombre que había sufrido también de los efectos del alcoholismo y se justificaba diciendo que teniendo un modelo familiar como el que había vivido era inevitable que hubiera seguido los mismos pasos.

El segundo hermano, era una persona sana que se había alejado completamente de la bebida hasta convertirse en abstemio. La respuesta que dio era que con el ejemplo de su progenitor solo le había quedado la opción de renunciar en cualquier clase de bebida que contuviera alcohol.

Puede parecer que la respuesta es la misma, pero la interpretación que hay en el fondo es completamente diferente.

En un caso podríamos decir que la figura del padre ejerce de modelo y en el otro «de antimodelo», o el ejemplo a no seguir. En nuestro día a día son muchas las situaciones donde nos podemos sentir frustrados, abatidos o desmotivados. Es en estos momentos donde tenemos que reconocer esta voz interior y darnos el margen para poder anotar.

Cuando escribimos lo que estamos pensando, estamos ganando conciencia. Una vez analizamos la historia que estamos relatando, entonces podemos escoger si realmente queremos que esto configure nuestra realidad.

Déjame ponerte un ejemplo que seguro que habrás vivido: «cuando en un examen de la escuela no obtienes la nota que querías, ¿qué te decías? No he estudiado bastante o el profesor/a me tiene manía». Está claro que con la primera respuesta la consecuencia era qué te ponías las pilas en la siguiente prueba. Y en el caso de la segunda opción, la consecuencia era que dedicabas tu tiempo y energías a quejarte sobre el tutor/a, pero sin invertir más esfuerzos en los estudios.

No digo que lo que estés viviendo no sea quizás una tragedia o una situación estresante. Simplemente, te invito a darle una segunda lectura. No te cases con la primera historia que aparezca en tu mente. Date el permiso para explorar una segunda o una tercera historia. Quizás dentro de este repertorio narrativo encuentras un hilo argumental mucho más positivo o como mínimo no tanto negativo o limitante.

Porque al final lo que cuenta no es lo que nos pasa en la vida, sino cómo interpretamos las cosas que nos pasan.

 

 

 

 

Dr. Oriol Lugo

Psicólogo y Coach

Co-director de OWL INSTITUTE. Institut Psicològic

“Hate” o el odio que da la cara en las redes sociales

Actualmente, hemos cambiado mucho la forma de relacionarnos con los demás. Gracias a las nuevas tecnologías y la creación de diferentes redes sociales tenemos la posibilidad de interactuar con cualquier persona, sin importar la distancia.

 

Instagram, Facebook, Twitter… Distintas aplicaciones en las que compartir contenido de diferentes temáticas. Podemos leer noticias, estudiar o aprender de distintos profesionales, enterarnos de cotilleos, conocer cómo viven personas famosas… Cualquier persona puede compartir todo aquello que desee.

 

Eso está muy bien, ya que nos ha facilitado mucho la conexión con personas que de otra forma sería imposible tener. Después de la pandemia, las nuevas tecnologías han demostrado sernos de mucha utilidad. Teletrabajo, videollamadas, mensajes de Whatsapp, acceso a contenido visual y de entretenimiento y nuevas formas de llegar a la sociedad. Se crearon iniciativas como el aplauso a los sanitarios, recetas e ideas para entretener a los más pequeños de casa.

 

Ahora bien, hay una cara B. Muchas personas utilizan este tipo de herramientas que nos permiten mantenernos en un segundo plano, para expresar su odio. Todos sabemos de algún caso, hemos leído algún comentario… que lejos de ser constructivo hace daño.

Esto merece una reflexión. ¿Qué uso estamos haciendo de las redes sociales? El estar detrás de la pantalla nos otorga a veces una falsa posición de superioridad en distintos temas, creemos que podemos opinar de todo y de cualquier forma y que la persona que lo recibe, al estar expuesta, debe poder gestionarlo todo y si expone su malestar se le contesta con “si no aceptas las críticas, no publiques”. No, así no. No todo vale.

 

Detrás de cada pantalla, de cada contenido, hay una persona invirtiendo su tiempo y deseando que eso que comparte sea de interés para ti. Es libre de hacerlo. Y los demás somos libres de elegir, no tenemos que fingir que nos gusta todo, pero es tan sencillo hacer “follow” como “unfollow”.

 

No solo hablo de personajes públicos, esto también llega a adolescentes y adultos que reciben a diario comentarios desagradables al compartir una publicación.

Si alguna vez te has planteado escribir un comentario dañino o lo has hecho. ¿Te has parado a analizar lo que hay detrás? Las emociones, en este caso el odio, la envidia… nos dan información muy importante, conviene prestarles atención y conocer qué han venido a decir.

 

Me gustaría con esto, generar una reflexión y poder cambiar poco a poco esos comentarios por otros más vinculados con la admiración, con la construcción. Démonos ideas, contribuyamos a mejorar el trabajo de otros. Creemos una bonita comunidad. Y si algo no te gusta y no te apetece aportar, ya sabes, “unfollow”.

 

Alba Lavandero

Psicóloga General Sanitaria

Miembro de Owl Institute. Institut Psicològic

¿Por qué hay personas que encadenan constantemente relaciones?

Todos conocemos alguna persona que, al terminar una relación, busca inmediatamente estar en otra sin pasar por lo que llamaríamos el duelo. O incluso parejas en las que la relación se ve muy desigual, uno lo tiene idealizado y el otro tiene una actitud que podríamos considerar pasota.

Las películas de género romántico o algunas de las canciones pop más famosas han hecho que muchas personas fantaseen con una idea del amor que no corresponde a la realidad. Ni si quiera es un amor sano. Me refiero a aquellas ideas donde el amor todo lo puede, donde hay que estar siempre disponible para el otro. “Si tú me dices ven, lo dejo todo”. Hay incluso escenas en las que una persona tiene un problema y la pareja sabe, sin necesidad de que el otro lo comunique, que tiene que ir a buscarla y llevarla a un lugar especial. ¿Os suena de lo que hablo?

Bien, pues no. El amor real no es así.

Hay personas, que debido a esa falsa creencia de lo que es el amor, unida a una baja autoestima y una necesidad de tener afecto acaban desarrollando un patrón que les hace relacionarse de forma dependiente. En ese estar presente en todo momento, cubrir todas las necesidades, comprobar que la relación constantemente esté en un buen punto buscan cubrir sus necesidades frustradas. Estas personas buscan parejas que sean todo lo contrario a lo que ellos son, es decir, que gocen de una alta autoestima, que se muestren seguras de sí mismas, independientes y con un buen autoconcepto.

Por más que lo intenten y hagan todo lo necesario para conseguirlo, esas necesidades nunca son cubiertas ya que las expectativas que tienen hacia lo que significa ser feliz y el amor no se cumplen.

¿Y qué pasa con la pareja?

A menudo, al principio todo va bien. La persona dependiente idealiza al otro y el otro siente como su pareja le cuida, le alaba y le necesita. Pero entonces el dependiente desarrolla comportamientos basados en comprobar de forma constante que la relación se encuentra en un buen punto ya que está dispuesto a hacer cualquier cosa para mantener la relación. La pareja decide no continuar, fruto de la inseguridad, la indefensión, la necesidad de ser cuidado de forma desmedida y ser siempre el centro de atención. Bajo esta circunstancia la persona dependiente sentirá algo parecido a un síndrome de abstinencia vinculado a los recuerdos de la relación y la falta de sentido que le encuentra ahora a la vida sin estar emparejado. Por ello, con toda probabilidad acabará encadenando relaciones para no verse solo.

¿Como evitarlo?

Para evitar caer en la dependencia emocional o romper este patrón es necesario que tengamos un buen conocimiento de nosotros mismos. Saber lo que uno quiere y lo que no, nos va a ayudar a ser asertivos y poner límites ante aquellas situaciones, conductas o palabras que nos produzcan malestar. El amor hacia uno mismo se vuelve un pilar fundamental también para evitar la dependencia emocional ya que nos ayuda a tener relaciones sanas. La comunicación es una pieza clave en cualquier relación, sea del tipo que sea. Si necesito algo de mi pareja o amig@, ¿por qué no pedirlo?

 

 

 

 

Alba Lavandero
Psicóloga General Sanitaria
Miembro del equipo OWL INSTITUTE. Institut Psicològic

La técnica del BAM: Buscar, Alertar, Motivar

La técnica del BAM, fue descubierta/ creada por el médico Daniel J. Siegel, quien a través de la metodología del MINDSIGHT logró ayudar a sus pacientes a reducir sus problemáticas y malestares.

Consiste en seguir 3 pasos para así poder crear una frase (diálogo interno) que nos pueda ayudar a liberar nuestras tensiones.

 

La primera parte consiste en la B:

Buscar…

Se refiere a identificar estos síntomas o manifestaciones de malestar (sensaciones corporales, emociones, pensamientos…). Una vez los identificamos, les podemos dar la » bienvenida » o incluso dar las gracias por hacer acto de presencia. La cuestión es dejar de luchar o negar estas apariciones.

 

Luego vendría la A:

Alertar…

Todas estas manifestaciones cumplen una función. Tal vez no nos gusta la forma en la que aparecen pero si están aquí es por una razón. Las sensaciones de ansiedad pueden alertarnos sobre un conflicto interno. Las emociones de miedo o de pánico pueden ser vitales para protegernos de un peligro real o percibido. Los pensamientos negativos pueden ser una forma de advertirnos de que hay algo que no nos gusta en nuestras vidas.

 

La última parte es la M:

Motivar…

También puede ser movilizar, es decir, canalizar esas emociones hacia algo más constructivo. Para ello podemos pactar o crear una alianza con nosotros/as mismos/as. Por ejemplo, podemos dar las gracias a la rabia, porque trata de hacernos dar cuenta de una injusticia, pero pactamos con esta parte que está iracunda para que no se manifieste tan fuerte, ya que vamos a aprender a poner límites a aquello que nos molesta o que nos ataca (o que percibimos como una amenaza).

 

De esta manera creamos un mantra que podemos repetir interiormente hasta lograr relajarnos.

 

Ej:

«Gracias/ Bienvenido miedo, sé que tratas de protegerme, pero no hace falta que me hagas temblar o sentir sobrepasado/a, voy a encontrar la forma de sentirme más segur@ y te pido que no te manifiestes con tanta intensidad.»

 

Para ver el vídeo:

Eneuresis: ¿qué es?

La enuresis se define como la emisión repetida de orina en la cama o en la ropa, ya sea de manera involuntaria o voluntaria. Esta conducta debe ocurrir al menos dos veces por semana durante un mínimo de tres meses y la edad del niño/a es de por lo menos 5 años.

En primer lugar, es importante la realización de una valoración médica, con el objetivo de descartar algún factor orgánico que pueda estar influyendo.

Os recomiendo algunas estrategias:

No beber grandes cantidades de líquidos antes de acostarse. Reducir la ingesta de líquidos a partir de las 19h.

No retirar los líquidos por el día, ya que limitará el control sobre el pis. Es contraproducente.

Es necesario intentar que no se sienta culpable, para no afectar a su autoestima.

Realizar el entrenamiento en retención voluntaria, para aumentar la capacidad funcional de la vejiga. Se usa para el tratamiento tanto de la enuresis diurna como nocturna. Se le pide al niño/a, justo cuando empiece a hacer pis, que detenga la orina por unos segundos y continúe, de ese modo aprenderá a retenerla voluntariamente, lo que favorecerá que no se produzcan escapes diurnos ni nocturnos.

 

 

 

Cristina Soler

Psicóloga General Sanitaria

Miembro de Owl Institute. Institut Psicològic

Cómo hablar de la guerra a los niños/as

El jueves día 24 de febrero nos quedamos sobresaltados por las noticias de que Rusia había iniciado la invasión militar de Ucrania. No nos imaginábamos como después de todo el que habíamos sufrido durante la pandemia y la post pandemia ahora tocaría preocuparnos por una guerra tan próxima.

 

Si bien como adultos podemos estar preocupados por todo lo que está sucediendo es importante también tener presente cómo lo pueden vivir los niños, puesto que su filtro en la hora de captar la información no es el mismo que el de los adultos.

 

Es para este motivo que a continuación te presentamos 10 puntos que pueden ayudarte como padre/madre o educador/a en la hora de hablar de esta temática:

 

1.- Como adultos tenemos que priorizar los hechos y las noticias verificadas. En la era de las “fake news” hablar de situaciones poco probadas o de hipótesis es algo que nos puede llegar a causar más desazón y solo genera confusión y malestar en nuestro entorno. Tenemos que ser un tipo de filtro de información que les llega a los niños.

 

2.- Se tiene que adaptar el lenguaje y la manera de explicar la guerra a los niños/as. Vivimos en una sociedad donde la violencia se encuentra muy presente, la gran mayoría está disimulada a través de los videojuegos, dibujos animados o películas. Es por eso, que es importante no banalizar lo que está sucediendo y diferenciar la ficción de la realidad.

 

3.- Tenemos que poner en contexto a los niños/as. La percepción que ellos/as tienen del mundo no es la misma que la que tenemos como adultos. Si bien es cierto que la guerra está presente dentro de Europa, este conflicto bélico no supone ningún peligro inmediato para nuestras comunidades más próximas. Se tiene que concienciar desde la empatía sin fomentar la angustia y el miedo.

 

4.- Se recomienda poder hacer una dieta hipo informativa, puesto que estar muy informados puede ser una manera de poder desarrollar un pensamiento crítico, no es necesario que estemos expuestos todo el día a las noticias. Y es importante que los niños no lo estén tampoco.

 

5.- Es vital limitar las imágenes o videos que sean impactantes. Todos/as podemos tener bien claro que no expondríamos nuestros hijos/as a películas que no fueran aptas para sus edades, tampoco es recomendable hacer lo mismo con las imágenes o grabaciones de guerras.

 

6.- En casa o en la escuela podemos hablar sobre el tema, pero siempre desde un enfoque crítico y constructivo. Explicando que la guerra es una conducta real y totalmente detestable. Y haciendo apología sobre la paz. De este modo podemos reafirmar valores como la concordia, la hermandad o la solidaridad.

 

7.- Podemos implicar a nuestros hijos/as en actividades de cooperación como las siguientes: recogidas de alimentos, donaciones de ropa o manifestaciones de apoyo en el pueblo ucraniano…

 

8.- Si surgen dudas o preguntas es importante que podamos dar respuesta a estas y en el caso de no saber la respuesta es interesante ser sincero/a y hacer una investigación al respecto. Así es cómo podemos cultivar el espíritu crítico en los más pequeños.

 

9.- Es fundamental que podamos hacer una buena gestión de nuestras emociones como adultos, puesto que es la mejor forma de no generar un contagio emocional hacia los más pequeños/as.

 

Por lo que respecta a las emociones de los niños/as es relevante que puedan haber espacios donde ellos/as puedan desahogarse. Solo si nos permiten expresar nuestros sentimientos podremos iniciar un camino de procesamiento.

 

10.- Un recurso interesante es el de los cuentos infantiles que hablan sobre la guerra. Es una forma de poder empatizar con los personajes que sufren y así también poder hablar de los sentimientos de nuestros hijos/as. Este punto es clave en aquellos niños/as que pidan más información o se muestren curiosos por el tema. Si no piden más información, nos limitaremos a centrarnos en los anteriores apartados.

 

A continuación dejamos algunas referencias:

 

– Anna Frank. La Biografía Gráfica.

 

– El Enemigo.

 

– Akim Corre.

 

 

 

Dr. Oriol Lugo i Ana Farré
Psicólogo y pscicóloga
Directors de OWL INSTITUTE. Institut Psicològic

El día de los enamorados y también del “autoamor”

El 14 de febrero, San Valentín es una celebración donde much@s enamorad@s hacen muestra de sus más sinceros sentimientos.

¿Pero podría ser hoy también un recordatorio del “autoamor”?

Es decir, ¿podría ser esta fecha una oportunidad para tener más presente nuestra autoestima?

Según el escritor y orador motivacional Steve Maraboli: “La relación más importante que jamás tendrás es la relación contigo mismo”. Esto nos lleva a empezar a cambiar el foco de lo externo a lo interno.

Muchas veces buscamos el amor en lo que hay fuera de nuestras vidas, pero tal vez debemos empezar por mirar en nuestro interior. Podemos enfocarnos en el “cómo” podemos querernos más a nosotr@s mism@s.

Para ello, independientemente de si tienes o no pareja, piensa en ti como si fueras tu propio enamorad@. Al igual que le escribirías una carta de amor a tu novi@, le regalarías un ramo de flores o le prepararías una buena comida…

¿Qué te impide hacer lo mismo para ti?

Esto es clave para integrar la siguiente idea: cuidarse a un@ mism@ es vital para poder sentirnos llenos en nuestro día a día. De lo contrario, siempre estamos esperando a que llegue ese amor de los demás. Y es importante que nuestro entorno nos pueda querer, pero debemos empezar por nosotros/as. Con pequeños actos de amor podemos cambiar la relación que detentamos con nuestra propia persona.

No hace falta que sean grandes regalos o caprichos, tal vez sea suficiente con regalarte una sonrisa delante del espejo; hablarte de forma amorosa y con respeto; o ponerte esa música que tanto te gusta como una forma de darte el permiso de relajarte o sentirte cómod@.

Es por este motivo que hoy 14 de febrero puede ser una buena oportunidad para iniciar de nuevo esa relación que quizás dejaste abandonada hace tanto tiempo. Sí, nos referimos a la relación con quien vas a compartir toda tu existencia…

¿Ya sabes de quién hablamos?

Exacto.

De ti.

Así que antes de poner tu energía y atención en lo externo empieza por ti.

¿De qué manera hoy te vas a enamorar más de ti mism@?

 

Dr. Oriol Lugo
Psicólogo y Coach
Co-director de OWL INSTITUTE. Institut Psicològic

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