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Dieta Mediterránea y salud mental

Seguro que más de una vez has oído hablar de la Dieta Mediterránea, pero, ¿qué es exactamente esta dieta y en qué consiste?

Es una dieta que, según la OMS y FAO, se considera sostenible y de calidad, basada fundamentalmente en el consumo de frutas, legumbres, verduras, pescado, aceite de oliva… En definitiva, una dieta elaborada con productos típicos de los païses mediterráneos.

Un estudio publicado en la revista Psychology and Health, llevado a cabo por la facultad de medicina de la Universidad Autónoma de Madrid con la colaboración del Parc Sanitari de Sant Joan de Déu de Sant Boi de Llobregat y miembros del Centro de Investigación Biomédica en Red Salud Mental, han determinado que la dieta mediterránea está estrictamente relacionada con un mejor funcionamiento cardiovascular.

A su vez, los participantes de dicho estudio también experimentaron menos emociones negativas. Parece ser, pues, que la dieta mediterránea afectó de manera directa y positiva en el bienestar psicológico de los participantes. Aún así, debemos destacar que este dato no aparece reflejado de manera concluyente en el estudio publicado en la revista Psychology and Health.

Otro estudio, publicado en el European Journal of Clinical Nutrition, realizado por la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria y la Universidad de Navarra, ha estudiado la influencia de la dieta mediterránea sobre la calidad de vida en la salud mental y física de las personas. Con una muestra de más de 11.000 personas y cuatro años de investigación, el resultado del estudio concluyó que hay una asociación directa entre la adherencia a la dieta mediterránea y ostentar mejores valores físicos, vitales, mentales y emocionales.

Por último, queremos destacar la existencia de estudios que demuestran que la dieta puede influir en el estado de una depresión. En uno de ellos se determinó que los participantes a los que se les dio dieta mediterránea, mejoraron sus síntomas depresivos en menos de 3 meses, en comparación al resto de participantes a los que no se les modificaron sus dietas y tan solo recibieron apoyo social.

En OWL INSTITUTE. Institut Psicològic nos encanta la dieta mediterránea. Es ligera, muy refrescante y, sobre todo, nos ayuda con nuestro bienestar físico y emocional.

¿CÓMO GESTIONAR TUS GREMLINS INTERIORES?

Quizás recuerdas la película los “Gremlins” de los años 80 en la que aparecían aquellas criaturas peludas que hacían desastres por todas partes. No, esta no es una sección de cine, sino de Psicología y de Crecimiento Personal, pero nos sirve para poder comprender mejor un fenómeno que nos pasa a todos y a todas.

Los Gremlins mentales son estos pequeños monstruos que tenemos a nivel interno. Es esta vocecita interior que nos va diciendo las cosas que no nos gustan.

Es un diálogo interno que nos va causante miedos y temores. Este diálogo es el causante que muchas veces nos sentimos más tristes/se, apagados/das, desmotivados/das…

Es importante poder reconocer esta vocecita que nos va hablando continuamente. Si nos damos cuenta de aquello que nos estamos diciendo y analizamos estos discursos internos negativos, podremos empezar a cambiarlos.

Es entonces el momento para enfocarnos en un diálogo interno más positivo. Un discurso que nos motive, que nos aporte confianza y seguridad. En función de qué vocecita escuches, tus resultados serán muy diferentes.

A continuación te exponemos algunos ejemplos:

Un GREMLIN NEGATIVO 😈 te dice cosas como:

  • No estás preparado/da.
  • ¿Y si no sale bien?
  • No te lo mereces.
  • No puedes conseguirlo.
  • Todo el mundo te juzgará.
  • Será un desastre.

Un GREMLIN POSITIVO 😇, en cambio, te dice cosas como:

  • Estás preparado/da.
  • ¿Y si sale mejor de lo que esperas?
  • ¡Y tanto que te lo mereces!
  • ¡Tú puedes conseguirlo!
  • Debe gustarte a ti.
  • ¡Será un éxito!
  • ….

Para poder identificar al Gremlin Negativo es importante llevar una libreta y escribir el diálogo interno que te estés repitiendo. Una vez escrito, podrás ganar mucha más conciencia de todo.

Y, a continuación, podrás reescribir este diálogo de una forma mucho más positiva. Solo hará falta que lo vayas repitiendo para ir interiorizando esta nueva voz más optimista.

Al ir repitiendo este ejercicio entrenarás a tu mente para poder pensar más en positivo.

¡Ánimo, tú puedes aprender a gestionar tus gremlins! Y, recuerda: tú eliges a cual de los dos quieres alimentar.

Llámanos si quieres más información.

Verano, ¿una oportunidad para reinventarse?

Durante todo el año, nos dedicamos a hacer frente a todas nuestras obligaciones y eso hace que nos descuidemos de nosotros mismos. 

Por ello, las vacaciones de verano son la oportunidad perfecta para darnos un respiro del trabajo y romper con la rutina, conectar con uno mismo y con la naturaleza, empezar nuevos hábitos saludables y recuperar el equilibrio que nos proporcione bienestar. En definitiva, el verano puede ser una oportunidad para aprender a vivir y no a sobrevivir.

Hay cuatro factores a tener en cuenta para reinventarse a uno mismo: mantener un equilibrio mente-cuerpo, hacer actividades al aire libre, relacionarnos y cuidar lo que comemos. 

Para poder mantener un equilibrio mente-cuerpo, podemos practicar Mindfulness. Mindfulness es una técnica de meditación oriental adaptada a la cultura occidental, cuyo objetivo es conseguir tener una conciencia plena sobre nosotros mismos. Prestar atención al aquí y al ahora de todo lo que ocurre en nuestro cuerpo, darle conciencia a nuestras emociones y procesos internos. Así pues, aprovechar las vacaciones de verano para apuntarnos a un curso de Mindfulness, será una opción que nos permitirá mejorar nuestra calidad de vida a corto y largo plazo.

Por otro lado, para estar en forma, no es necesario sufrir 2 horas diarias encerrado en el gimnasio. Por suerte, en las vacaciones de verano podemos darnos el lujo de practicar nuestros hobbies y hacer actividades al aire libre. Podemos salir a hacer senderismo por la montaña o ir al mar y hacer una ruta en kayak. Incluso podemos hacer actividades al aire libre con amigos y así fomentar también las relaciones sociales.

Por último, para mejorar nuestra alimentación, una buena opción este verano es apuntarse en un curso de cocina. No se trata de hacer dieta, sino simplemente cocinar más y reducir la lista de productos procesados que ingerimos. A su vez, esta puede ser una actividad divertida para hacer en pareja y fortalecer así los vínculos en la relación, aparte de mejorar nuestra salud a largo plazo. Incluso las nuevas recetas que aprendas las podrás poner en práctica durante el resto del año, y si no tienes tiempo, puedes marcarte un día a la semana y cocinar entonces las comidas del resto de días. 

Este verano, en OWL Institute, nos hemos propuesto reinventarnos. Y tú, ¿qué harás en tus vacaciones?

¿Estás dispuesto a crecer?

Crecer…

Un verbo incómodo. Y lo es porque es una acción de valientes, atrevidos/as, de soñadores/as, de comprometidos/as, de osados/as…

¿Quieres crecer? ¡Sigue leyendo! 👇

No todo el mundo se plantea la idea de crecer. Pero en realidad es algo que está en nuestra naturaleza. Tú, yo, y todos/as hemos crecido a lo largo de la vida.

Y si estás leyendo esto es porque estás más comprometido/a que la media en seguir expandiendo tu vida, en llegar a cuotas más elevadas, en explorar nuevos continentes, en adentrarte en las profundidades de tu ser.

Hay tres metáforas que me encanta compartir para explorar la idea de qué es Crecer. Estás historias cuentan la evolución de tres animales, pero estoy seguro que verás muchos rasgos y elementos que también estaban, están, o estarán presentes en tu vida.

Historias sobre el crecimiento…

1- Langostas…

La primera historia va de las langostas. Las langostas son animales que disponen de un exoesqueleto que les aporta protección y soporte. Aun así, estos seres por dentro son suaves y pulposas.

Su caparazón rígido les es de gran utilidad para protegerse de sus depredadores. Pero esta misma protección, no se puede expandir. Con el paso del tiempo la langosta va creciendo y aquí radica el asunto: ¿cómo logran las langostas crecer?

Está claro que su propia coraza se convierte en una gran limitación. Van creciendo y cada vez se sienten más incómodas y la presión no para de aumentar. Su cuerpo interno trata de empujar esa misma barrera protectora, pero el exoesqueleto es muy duro y la bloquea.

Entonces, llega un punto, donde las langostas se van debajo de las rocas. Allí, sintiéndose a salvo de los otros animales, sueltan sus caparazones con el propósito de producir unos nuevos. Con el paso de más tiempo, las langostas se vuelven a encontrar en una situación parecida. Vuelven a irse debajo las rocas y repiten el mismo ciclo. Se encuentra en un dilema: o eligen crecer y desprenderse de su caparazón, o mueren con sus rígidos exoesqueletos. El cambio se produce a partir de la incomodidad de las langostas. Ellas sienten que su caparazón les aprieta. Si se quedan tal como están entonces se estancarían y acabarían muriendo. Es parte del proceso natural del cambio.

2- Gusanos de seda…

La segunda historia trata sobre los gusanos de seda.

Estás orugas disponen de un ciclo de cuatro fases:

  • Huevo
  • Larva
  • Crisálida
  • Mariposa

En la primera de ellas, los huevos restan aparentemente inactivos durante las estaciones de verano, otoño e invierno. Y es en la primavera cuando eclosionan las larvas, coincidiendo con la salida de las hojas de los árboles donde habitan. Los gusanos se alimentan de las hojas de las moreras, las cuales generan los brotes en esta misma temporada del año.

En la fase de gusano, los animales están unas seis semanas alimentándose de todas las hojas que pueden. Durante este proceso los gusanos aumentan de tamaño y de peso. Pueden llegar a mudar hasta cinco veces su piel, pasando de los tres milímetros hasta los siete o los ocho centímetros, cuando ya son adultos.

En su última etapa, los gusanos empiezan a tejer un capillo. Esta tarea les puede suponer de tres a cuatro días de trabajo. Cuando están en el capullo de seda, el animal parece que esté pausado, pero, todo lo contrario. Dentro de la crisálida se está produciendo la metamorfosis en mariposa.

En unas dos a tres semanas, la mariposa va a segregar un líquido y va a romper el capullo, logrando salir de él.

En la fase de mariposa, el animal vivirá entre ocho a doce días hasta que después de reproducirse acabará muriendo.

3- Águila Real…

La tercera historia hace referencia a la transformación del águila real.

Esta ave posee una de las mayores longevidades dentro de su especie, pudiendo llegar a vivir alrededor de 70 años. Para llegar hasta tal edad, cuando se encuentran en la mitad de sus vidas tiene que tomar una decisión crucial.

Cerca de sus 40 años sus uñas han crecido tanto que su longitud no les permite poder agarrar presas; su pico empieza a curvarse de tal manera que les dificulta la ingesta y sus alas, peladas y envejecidas por sus gruesas plumas, les limita su capacidad de vuelo.

Es entonces cuando el animal tiene que tomar una decisión de vida o muerte: seguir el lento paso del envejecimiento y dejarse morir o hacer frente a un doloroso proceso de renovación que durará unos meses.

El proceso consta de varias fases.

En un primer lugar, el ave va a volar haca lo alto de una montaña. Una vez allí se refugia y crea un nido cerca de una pared. Una vez ya protegida, empezará a golpear su pico contra la pared hasta lograr arrancarlo. Con esta acción logrará que pueda nacer un nuevo pico con el cual, después podrá desprenderse de sus viejas uñas.

El siguiente paso, surge cuando ya dispone de sus nuevas uñas y en esta fase es el turno de poder desprenderse de sus viejas plumas. Con el pico, el águila real repetirá el mismo proceso que ha efectuado con sus uñas, pero en está ocasión con sus plumas.

Finalmente, después de este arduo proceso, el animal dispondrá de una completa renovación con un pico más fuerte, con unas uñas más resistentes y con unas plumas más sedosas. El ave saldrá volando, pudiendo así inaugurar una nueva etapa donde dispondrá de unos 30 años extra de vida. Unos años de renovación y de crecimiento.

En estas tres historias podemos apreciar como el crecer puede ser algo que nos genere miedo, dolor e incluso nos acerque a una falsa muerte (metáfora de la metamorfosis). Pero todos los esfuerzos tienen una recompensa.

Y, tú, ¿estás dispuesto/a a crecer?

Pareja y vacaciones

¿Cómo encontrar el equilibrio?

Año tras año, nos encontramos en consulta con parejas que, durante los periodos vacacionales, sobre todo en verano, se plantean abordar los problemas acumulados durante el año; otros hablan de separarse o darle otro sentido a sus relaciones.

Las tan ansiadas vacaciones se convierten para unos en momentos de descanso, viaje y reencuentro; para otros supone chocar más y discutir e incluso llegar a replantearse la relación.

El hecho de frenar el ritmo de vida hace aflorar conflictos que quizá llevamos arrastrando meses o años.

Algunos de los factores más influyentes son:

– Más tiempo juntos

– Discusiones arrastradas

– Emociones desbordadas

– Necesidad de tiempo a solas

– Conflictos familiares

– Altas o irreales expectativas

– Muchos compromisos por cumplir

– Discrepancias con los hijos

Es habitual que las parejas acudan a terapia cuando se ven tan desbordadas que la relación está muy fracturada. La voluntad de ambos por encontrar soluciones y el compromiso con el seguimiento de la terapia son indispensables para encontrar las mejores soluciones.

Encontrar el equilibrio supone, a veces, un gran juego de malabares. Pero no todo es negativo. Puede ser que algunos aspectos que parecen fatales, surjan como oportunidades de mejorar.

No olvidéis aquellos aspectos más positivos para la pareja en vacaciones:

– Pasar más tiempo de calidad

– Solucionar conflictos pendientes

– Mayor intimidad y dedicación

– Compartir actividades

– Mejorar la pasión

– Salir de la rutina

– Conocerse mejor

– Frenar el ritmo de vida

– Darse la oportunidad de aburrirse

– Reír juntos

 

 

 

 

Júlia Beltrán

Colaboradora en OWL INSTITUTE. Institut Psicològic

Psicóloga y Psicomotricista

Experta en Terapias Neurocientíficas

VERBENA DE SAN JUAN: TRUCOS PARA PADRES

El curso escolar llega a su fin, el verano comienza, las vacaciones están cada vez más cerca y uno de los indicativos más claros es la verbena de San Juan: entramos en la estación del calor con una noche de fiesta, una buena cena, coca de pastelería, familia y amigos. Pero también hay un imprescindible que acompaña este día; es el continuado sonido ensordecedor de los petardos. Sea durante el día, como especialmente por la noche, los fuegos artificiales y los petardos de trueno son un rasgo identificador e inequívoco de que es la noche de San Juan.

Pero es aquí donde puede surgir un problema, no todo el mundo disfruta (o tolera) de la misma manera los fuegos artificiales y el ruido que los acompaña. Muchos niños/as (y algunos adultos) no soportan la noche de San Juan por los petardos.

¿El motivo? ¡Los miedos y las hipersensibilidades!

Hay personas que son más sensibles que otros ante algún estímulo sensitivo, como por ejemplo las diferentes tonalidades de la luz, los tipos de sonidos o ruidos, la intensidad del dolor, etc. La hipersensibilidad es el aumento de la capacidad de percibir alguno de los cinco sentidos. Es un síntoma que se puede encontrar en diferentes patologías médicas, como por ejemplo en el autismo. La más frecuente es la hipersensibilidad auditiva, en la que a la persona le pueden molestar en exceso los ruidos fuertes o el alboroto de la gente

Pero no todo el rechazo hacia ello debe tener una causa médica, sino que el motivo puede radicar también en miedos o fobias no trabajadas. A menudo asociamos las malas experiencias que vivimos en situaciones parecidas y acabamos generalizando un malestar en muchas situaciones de la vida cotidiana. De este modo, muchas situaciones que antes eran normales o eventos futuros que no deberían causar ningún tipo de estrés, acaban generándonos angustia y ansiedad, ya que les damos un valor similar a aquella mala experiencia que, en el fondo, es un caso aislado. Y esto desarrolla en una rueda en la que cada vez nos encontramos más limitados por estos miedos que hemos creado nosotros solos.

Estas situaciones son muy angustiantes para los niños y niñas, ya que un solo estímulo (ej. Un ruido fuerte) puede colapsarlos e incapacitarlos para procesar una respuesta que no sea la huida o la desregulación emocional. Esto también puede convertirse en un trastorno para los propios padres, debido a no entender qué les pasa a sus hijos, por qué sucede y qué pueden hacer para solucionarlo.

¿Qué consejos podemos dar para esta verbena?

En primer lugar, queremos dejar claro que no se trata de cambiar completamente los planes y aislar a nuestro hijo / a. De esta manera sólo estamos evitando el problema y no nos adaptamos a las limitaciones que la hipersensibilidad le supone. Al evitar la situación, está realizando el aprendizaje que, ante una situación de conflicto, miedo o estrés, una estrategia de afrontamiento evitativa es una solución útil, pues reduce el malestar significativamente.

Si bien esto puede resultar útil en un momento de mucha angustia, si no ofrecemos alternativas y herramientas para un afrontamiento activo de la situación o la problemática, la persona tenderá a aumentar la ansiedad y el miedo que aquella situación le genera, y a generalizar-lo cada vez más y más a menudo, siendo incapaz de adaptarse a nuevas situaciones. Por tanto, el primer objetivo que tendremos en cuenta será el de hacer lo posible para intentar sobreponernos a estas dificultades y adaptarnos en mayor medida a la situación aversiva.

En esta situación pueden ayudar:

– Recordarles las estrategias de regulación emocional de las que disponen

– Utilizar para los oídos o unos auriculares que reduzcan el impacto sonoro

– Utilizar petardos que sean luminosos y que emitan poco ruido

– Facilitarles el hecho de que puedan irse del lugar un rato para luego volver

– Pactar un límite de situación donde puedan aguantar, es decir, por ejemplo, del 1 al 10, si sienten que su angustia es un 4 pueden permanecer en el lugar, pero si es un 7 pueden salir, relajarse y volver más calmados

Estas son algunas de las estrategias que pueden ayudar para que esta fecha señalada pueda ser disfrutada por todos.

 

De parte de todo el equipo OWL Institute, ¡FELIZ VERBENA! 

 

 

 

 

 

Víctor Carretero

Colaborador en OWL INSTITUTE. Institut Psicològic

Psicólogo

Experto en Terapias Neurocientíficas

¿Cómo podemos decir adiós…?

¿Cómo decir adiós a un ser querido o situación?

Una de las acciones que más nos cuesta a las personas es el decir adiós. Nos es difícil, en primer lugar, reconocer que algo se ha acabado, ya sea un proceso, una relación, un trabajo, una etapa vital… Nos cuesta porqué la gente se aferra a sus áreas conocidas.

Nos da pánico aquello que no conocemos y es por ello que es tan importante poder decir “basta”, “ya está”, “se ha acabado”. Porque, si bien es cierto que hay situaciones donde no nos encontremos bien, estas, al ser conocidas, nos transmiten una falsa seguridad.

En los nuevos proyectos, las nuevas etapas, las nuevas relaciones, nos sentimos indefensos/as. Es un miedo profundo a la incertidumbre. Un temor a lo que puede venir y sobre todo, miedo a pensar que este futuro puede ser peor del que tenemos en la actualidad.

Se nos hace molesto y pesado pensar que podría venir algo positivo a nuestras vidas. Es imaginar de una manera demasiado optimista, dirían algunos/as.

Y todo esto hace que nos sujetemos con fuerza a nuestra situación actual que, en realidad, la gran mayoría de las veces ya forma parte de nuestro pasado. Porque cuando nos preguntamos si ya toca o no toca pasar página, es porque ya hay una parte de nosotros mismos/as que probablemente lo considera.

Vivimos momentos en los que los cambios cada vez son más rápidos y repentinos. Por ello es importante poder tener una mayor capacidad de adaptación. Y si no somos capaces de poder dejar ir nuestro presente/pasado, estaremos en un punto intermedio, que se llama entre dos aguas. Esto nos llevará a no poder avanzar o seguir con nuestras vidas, a no poder crecer y evolucionar en los diferentes aspectos de nuestra existencia.

Si eres de aquellas personas que les cuesta decir adiós, pasar página, o poner punto y final, quizás sería bueno preguntarse, ¿qué temes que pase?

Aquí podrás conectar con tus miedos y con tus creencias limitadoras.

Es curioso, porque muchas veces cuando miramos atrás, podemos contemplar momentos donde ponemos un punto y final. Siendo estas, situaciones en las que nos despedimos y pudimos seguir con otra etapa o hacia otra dirección.

Y ahora con perspectiva las miramos y podemos decir con seguridad que fueron decisiones difíciles y complicadas, pero que al final fueron por nuestro bien.

¿Qué podemos hacer para decir adiós?

El elemento del tiempo es importante, puesto que en el presente no somos del todo conscientes de todo aquello que podremos ganar al cambiar o escoger un nuevo destino. Solo con el paso del tiempo iremos ensanchando esta perspectiva. Una mirada más amplia para poder valorar con profundidad los elementos más positivos y los elementos más negativos.

Y de esta forma poder hacer un buen balance que nos aporte esta seguridad. Que todo cambio si lo aprovechamos y lo vivimos con plenitud, puede ser bueno para nuestras vidas.

Juzgarlo por avanzado es como juzgar un libro por su cubierta. Solo sabrás realmente si es bueno cuando estés leyéndolo. Y en el peor de los casos siempre podrás obtener alguna idea, reflexión o pensamiento.

Tú puedes decir adiós, poner punto y final y despedirte de aquello que tú quieras. Solo te tienes que enfocarte en todo aquello que puedes llegar a ganar. Es un cambio de orientación que seguro que te será provechoso.

Piensa que, de lo contrario, todos/as seguiríamos estancados en las mismas situaciones de toda la vida. Y como bien nos enseña la naturaleza, la vida es cambio. Un cambio siempre hacia delante.

¿Te animas a dar el paso?

¿QUÉ ES EL COACHING?

Imagina por un momento que te has planteado ponerte en forma. Hace tiempo que le estás dando vueltas al asunto, pero finalmente pasas a la acción. La gente de tu alrededor te anima y tú estás totalmente decidido/a. Hay muchas opciones, pero te decantas por escoger un entrenador/a personal. Te apetece ponerte en forma, sentirte más sano/a y recuperar tu energía y vigor.

Este entrenador/a te prepara unas rutinas con las que vas a poder fortalecer tus bíceps, tus cuádriceps y tus glúteos. El plan te parece genial.

Pero pronto descubres… que en el ponerse en forma, como cualquier otro propósito hay un aspecto mental. Necesitas hacer un trabajo no sólo en tu imagen exterior sino también en tu lado más interior. Aquí es donde entra la figura del coach, un entrenador/a pero a nivel de la mente. Este profesional te acompaña para ayudarte a lograr tus metas, sueños y objetos. También a lo largo del proceso va a facilitar que llegues a alcanzar tu máximo potencial. Un coach no va a pedirte que hagas abdominales, ni sentadillas, pero sí que va a ayudarte a que potencies tu motivación, tu fuerza de voluntad, tus valores, tu creatividad, tu espíritu crítico, entre otros elementos.

Vas a intercambiar las pesas por las preguntas poderosas que están orientados a tu cambio y a tu transformación. Los bancos de abdominales van a dejar paso a las dinámicas de reflexión o a los planes de acción, por poner algunos ejemplos.

Algunos de los pioneros en el ámbito del Coaching internacional y nacional, exponen esta metodología de la siguiente manera:

Según John Whitmore, uno de los pioneros y principales impulsores de esta metodología a nivel mundial, en su obra “Coaching: El método para mejorar el rendimiento de las personas”, explica que el Coaching es la actuación por la cual una persona toma consciencia de los hechos, no a través del coach sino de si misma, siendo estimulada por el profesional y con el objetivo de descubrir la mejor manera de lograr mejorar el rendimiento. El Coaching es un tipo de metodología específica donde actúa un coach que acompaña al coachee, con la intención de trabajar en la consecución de sus objetivos y metas. El coach se adapta al ritmo de trabajo de su cliente para así ayudarlo a que por su propia cuenta llegue a lograr aquellas metas que se ha planteado. Con esta definición se manifiesta la idea de que el protagonista del proceso y quien está en el foco de atención es el coachee, nunca el coach.

Otra conceptualización la encontramos en Myles Downey, uno de los coach seniors con más prestigio a nivel europeo y mundial. En su obra “Effective Coaching: Lessons from the Coach’s Coach”, quien expresa que el Coaching es el arte de facilitar el rendimiento, el aprendizaje y el desarrollo de otra persona. Downey hace uso del término arte, como sinónimo de un proceso único e irrepetible, el cual más allá de seguir una metodología, cada coach hace una aportación propia y se adapta a las circunstancias del cliente. Por lo que respecta al rendimiento, al aprendizaje y al desarrollo, los tres elementos se presentan conjuntamente ya que están estrechamente vinculados. Cuando una persona trabaja cualquiera de estos puntos, de alguna manera afecta a los otros elementos. Cuando uno rinde más puede deberse a que ha habido un aprendizaje y si hay un aprendizaje, hay un desarrollo de la persona. El Coaching es una metodología que facilita que se de cualquiera de los tres factores. En la mayoría de los procesos de Coaching se producen cambios en estos tres pilares, ya que el coachee ha sido capaz de mejorar su rendimiento o su actuación, el coachee ha logrado incorporar nuevos aprendizajes, sean del tipo que sean, y el coachee se ha desarrollado en el ámbito o campo que deseaba, o incluso en diversas esferas o en todo su conjunto como persona.

También, Mireia Cabero, psicóloga, coach político y docente universitaria, conceptualiza el Coaching en su obra “El coaching emocional” como un proceso de trabajo personal y de auto liderazgo en el cual la persona, el coachee, hace acompañada de un especialista, el coach, con el propósito de lograr los objetivos que se plantea. En esta definición la autora pone énfasis en el concepto de trabajo personal, ya que contempla la idea de un proceso donde no sólo se trabaja para lograr objetivos, sino que hay también una transformación de la persona, permitiendo que esta se desarrolle y que crezca tanto a nivel personal como profesional. Además, es importante destacar el concepto de auto liderazgo ya que es una habilidad esencial en los procesos de Coaching, donde el cliente ha de ser capaz de hacerse responsable de sus decisiones y de sus acciones. Es fundamental que el cliente pueda llegar a aprender a guiarse a si mismo, ya que el coach sólo lo acompaña temporalmente, y el cliente ha de ser autosuficiente y sentirse empoderado y responsable de su vida.

Y añade Beatriz Valderrama, Doctora en Psicología Organizacional y RRHH y Coach Profesional Senior, define el Coaching en su obra “Fundamentos Psicológicos del Coaching”, como un proceso que tiene como objetivo ayudar al cliente a transformar su ser para conseguir sus metas. La autora contempla un enfoque integrado del Coaching, el cual tiene que incluir el acompañamiento del coach a su cliente desde donde está ahora, hacia el futuro que desea (su visión), dándole soporte a su desarrollo (transformación de su forma de pensar, sentir y actuar) con la finalidad de obtener resultados óptimos para la persona y los sistemas en los que se integra (grupos, organizaciones, comunidad). Para conseguir los resultados deseados, necesitamos emprender las acciones dirigidas a producirlos.

En definitiva, el Coaching es un proceso y una relación, una metodología y un arte a la vez, la finalidad de la cual es ayudar al cliente a transformar su ser para conseguir sus metas. En la transformación personal está la base para poder alcanzar los objetivos. Porque siempre podemos llegar a ser más de lo que somos ahora en el presente. Y siempre podemos lograr más de lo que estamos logrando en la actualidad.

Espero que con la metáfora inicial y con estas definiciones puedas empezar a hacerte una primera idea sobre qué es el Coaching, y si te has animado puedas consultar a un coach acreditado/a.

TALLER “SER DONA”: ¿QUIERES SABER MÁS?

Entrevistamos a la Psicóloga Júlia Beltrán, Tallerista de “Ser Dona”, para que nos cuente un poco más sobre esta formación que llega a Owl Institute este mes de julio. Además nos gustaría añadir preguntas que nos han hecho llegar varias personas.

 

¿Cómo surge la idea del Taller “Ser Dona”?

Hacía tiempo que me apetecía hacer una formación dirigida a grupos de mujeres. La idea nace de la necesidad de poner sobre la mesa todo aquello que me hubiera gustado saber hace años, como mujer, y que hoy día sigue siendo tabú para muchas. En consulta me he encontrado a mujeres con dudas muy básicas sobre su cuerpo y sexualidad, lo cual sigue sorprendiendo. Mucha gente piensa que con la cantidad de información que tenemos hoy al alcance, todo debería ir muy rodado pero no es así.

 

¿En qué consiste este taller?

Es un taller vivencial. Hay que aclararlo ya que no es una clase magistral de escuchar y apuntar. En cada sesión hay una primera parte donde introduzco el tema del día con explicaciones básicas y después pasamos a la acción. 

 

¿Pasamos a la acción?

¡Si! significa que pasamos a la dinámicas. Estas son actividades individuales, en pareja o en grupo que se hacen a lo largo de las sesiones para  que cada mujer tome consciencia, aprenda e identifique cómo de bien conoce el tema a tratar, cómo lo vive y siente corporal y emocionalmente. Pueden ser actividades corporales, plásticas, narrativas e incluso teatrales o de rol playing.

Cogemos todo lo que aparece y lo transformamos. De aquí lo “vivencial”. Cada mujer llega con sus inquietudes, miedos, historia personal y puede llegar a identificar y transformar aquello que es. 

Las dinámicas son respetuosas con la individualidad de cada una. Ninguna va a hacer o decir algo con lo que no está a gusto. Es una premisa básica que cada una participe en la medida de lo que sienta. Lo mejor es aprovechar el formato intensivo del taller para sacar todo lo le preocupa así como descubrir qué le gusta. El hecho de que sea en grupo reducido (máximo 10 mujeres) forma un ambiente de confianza y respeto, donde compartir con otras mujeres inquietudes y risas parecidas.  

 

¿A qué tipo de mujer se dirige? ¿Es para todas las edades?

A todas aquellas mujeres mayores de edad, que sienten que necesitan mejorar su consciencia corporal y emocional a nivel general y sexual; que sienten que hay algo que no termina de encajar en sus relaciones personales y/o el trato consigo mismas. La autoestima y el como nos hablamos y vemos es esencial y afecta a todos los aspectos de nuestra existencia. Cada mujer, independientemente de la edad, llegará con su historia y, tanto de manera individual, como en grupo, podrá crecer. 

 

¿Qué temas se tratarán?

Para que os hagáis una idea trataremos la historia corporal y la relación de cada una con su cuerpo y vivencias; el placer y autoplacer, las creencias sobre el amor y el sexo, diversidad y las relaciones personales en torno a ello. Como, en este caso, es un intensivo de 5 días, será realmente intenso. 

 

¿En qué me puede ayudar este taller? 

Durante el proceso y al terminar, te darás cuenta de aquellos mitos y creencias que te estaban limitando, aprenderás más sobre tu actitud, personalidad y manera de tratarte y tratar a los demás. Ganarás autoestima, consciencia corporal y tomarás más las riendas de tu vida y de tu sexualidad. 

Es una herramienta de transformación personal intensa. Ganarás conocimientos y consciencia sobre ti como mujer en todos los planos: físico, emocional, actitud, creencias, mitos ; respuestas sobre tus miedos y preocupaciones, removerás aquello que te preocupa para transformarlo y aquello que te gusta para afianzarlo.  

A veces, al finalizar estos talleres, puede ser que queden cosas en el tintero que necesiten de una intervención terapéutica más profunda. En ese caso la mujer puede consultarnos y empezar un proceso individual de Terapia. 

 

Una curiosidad…¿Porqué este nombre “Ser Dona” o, lo que sería en castellano “Ser Mujer”?

La verdad es que fue lo más difícil de encontrar y decidir, el nombre. Surgió pensando en todas las sesiones que había preparado y en mi práctica en consulta. Muchas mujeres hablan sobre el hecho de ” ser mujeres”, lo que implica, los roles, la biología, lo que te dicen etc. Creo que ser mujer es algo que tenemos que deconstruir para construir algo propio, lo que para cada una signifique eso, re-pensando los roles y etiquetas impuestos sobre las características, actitudes, físico, tareas vitales, etc. Por tanto, en el Taller Ser Dona, me gustaría que cada persona que se siente mujer encuentre su manera particular de serlo como realmente quiere. 

Por último…¿cúando y dónde?

Estaré en el centro OWL INSTITUTE Barcelona del 1 al 5 de julio, de 19 a 21. Y en el centro OWL EMOCIONS El Masnou del 8 al 12 de julio, también de 19 a 21. Como he comentado,es un formato muy intensivo y vale la pena. Además el material está incluido y el grupo solo debe llevar calcetines, ropa cómoda y una libreta personal. 

¡PREGÚNTANOS POR LOS PRECIOS ESPECIALES!

info@owlpsicologia.com

¿PESIMISTA, OPTIMISTA O ILUSIONISTA?

Cualquier aprendizaje requiere de una práctica consciente, hasta que dejas de pensar en ello y forma parte de ti, hasta que se convierte en un hábito. Tanto si hemos aprendido a ir en bici, a conducir o a teclear en un ordenador, siempre es necesario e inevitable pasar por este periodo de aprendizaje. Un estadio en el que nos podemos mover con más o menos torpeza, lentitud y dudas para realizar esa actividad, ponemos toda la consciencia en cada movimiento. Hasta que poco a poco, la práctica forja al experto, y conseguimos integrar toda esa experiencia y conocimiento y mecanizar-lo, de manera que sucede solo.

Con las actitudes de la vida pasa exactamente lo mismo. Todos tenemos la capacidad de cambiar nuestras actitudes frente a la vida y añadir cualidades a nuestra personalidad. Por ejemplo, una persona a la que le cuesta ver la parte buena de las cosas, puede desarrollar una forma de ser positiva frente a la vida y conseguir relativizar los problemas del día a día.

Por eso la actitud que mostramos es muy importante. Nuestra actitud actúa como el prisma a través del cual podemos interpretar nuestra realidad, como si nos pusiéramos unas gafas para ver de forma distinta. La diferencia entre las personas optimistas y pesimistas no está en la realidad que observan, sino en el adjetivo que escogen para definir esta realidad. Esta es la diferencia clave.

Podríamos categorizar esta manera de ver las cosas en tres posturas: los ilusos, los pesimistas y los optimistas.

Los primeros, los ilusos o ilusionistas, los llamamos así ya que son personas que distorsionan la realidad, la modifican a su gusto. Por ejemplo, si está lloviendo, uno puede imaginarse que hace un día soleado, que no hace frio y que no necesita paraguas ni nada que le resguarde. Eso no sería ser optimista, es ser un iluso.   A menudo se critica a los optimistas y se les confunde con los ilusos, pero son cosas distintas.

Si uno se imagina que no llueve y sale a la calle sin paraguas, lo único que conseguirá será un buen resfriado. Ser iluso no nos lleva a ningún sitio, porque tarde o temprano chocamos con la auténtica realidad, y evadirnos inventando ilusiones no nos evita que nos encontremos con ella.

Los segundos serían los pesimistas, la persona que ve una realidad objetiva pero decide escoger adjetivos más negativos para definirla. Sin duda esos adjetivos o pensamientos adversos sobre la realidad son reales y encajan con esa situación concreta, pero son negativos. Si delante de un problema nos dedicamos a ver la parte negativa, aunque esta sea cierta y real, es normal que aparezca más fácilmente el desánimo.

Y la tercera forma de ver la realidad sería la de los optimistas, los que delante de una situación escogen unos adjetivos (reales y adecuados) más positivos para describirla. Es la misma realidad, pero con distintos adjetivos.

Tanto el pesimista como el optimista tienen razón, pero claramente sale más a cuenta escoger ser optimista. El primero lo tiene más difícil para conseguir un buen resultado porque le es más fácil desanimarse, se predispone a las cosas negativas. Mientras que el segundo, el optimismo, tiene esperanza, lucha para realizar e mejor esfuerzo ya que ve posible el mejor de los resultados.

El pesimista es aquel que ve las dificultades de cada situación, mientras que el optimista es aquel que ve las oportunidades.

 

 

 

 

 

Víctor Carretero

Colaborador de OWL INSTITUTE. Institut Psicològic

Psicólogo

Experto en Terapias Neurocientíficas

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