En lo que se refiere a las relaciones de amistad, es interesante poder valorar algunos puntos que nos pueden indicar si tenemos una relación sana. Obviamente cada relación de amistad es un mundo, pero hay algunos puntos básicos que nos pueden facilitar que la relación sea más sana y equilibrada.

1.- Los dos amigos/as comparten algo que les une (ya sea un hobbie, una afición, un tema de estudio, un lugar de interés…). Dedican tiempo a su relación. Aunque sea poco tiempo, lo importante es que sea de calidad.

2.- Hay comunicación habitualmente. Hoy en día a través de las redes y de las distintas plataformas es más fácil que nunca que haya un contacto. Sí que es verdad que hay amigos/as que pueden pasarse mucho tiempo sin contactarse, pero hoy en día es más una excusa que una realidad (siempre podemos escibir un whats app o un email).

3.- Existe respeto entre las dos partes. Este es un elemento básico en cualquier relación, y en el caso de las amistades también está presente. Los dos amigos/as cuidan la opinión del otro y la toleran, aunque puedan o no compartirla.

4.- Hay sinceridad. Uno de los elementos claves en la amistad es que esperas y recibes sinceridad por la otra parte. Un amigo/a puede ir más allá de las formalidades y hablarte con claridad (eso sí mateniendo el respeto).

5.- Pueden perdonarse y comprenden que una relación de amistad puede también sufrir crisis y discusiones. Aun así, son capaces de poder hacer las paces y aprender de los errores del pasado.

6.- Se busca un equilibrio entre el dar y el recibir. Obviamente siempre hay alguien que puede aportar más en la relación, pero si existe un gran desequilibrio es inevitable que en algún momento la relación pueda romperse. Si siempre eres tu el quién llama a la otra parte, o el que siempre invita, o hace propuestas…, entonces llegará un punto en el que puede que te hartes. Es importante manifestarle al otro/a como te sientes.

7.- Se produce una escucha activa cuando se interactua. Cuando hablamos con nuestro amigo/a hay un interés real en escuchar lo que nos comenta y de ir más allá de sus palabras para conectar con sus sentimientos. Al igual que el punto anterior, ha de haber un equilibrio: la escucha activa debe estar presente por las dos partes.

8.- Las emociones se comparten habitualmente. Una buena relación de amistad permite que haya una apertura hacia el otro/a. Eto facilita que podamos compartir nuestros sentimientos con facilidad, así como poder recibir los sentimientos de nuestro amigo/a.

9.- No existen manipulaciones ni juegos psicológicos. A veces, hay personas que se aprovechan de la amistad para presionar u obligar al otro a hacer actividades o acciones que no desea realizar. Con la excusa de “somos amigos/as”, se acaba generando un mal al otro/a.

10.- Son relaciones que se cuidan y se mantienen a lo largo de los años. Y si hay algún incidente, separación o contratiempo son capaces de solventarlo y de seguir adelante con la relación de amistad.

La relación de amistad, al igual que las otras relaciones se debe cuidar y mantener. Nosotros/as elegimos a quiénes queremos dejar entrar en nuestras vidas. Pero también somos nosotros/as responsables de hacer que alguien salga de nuestras vidas poniendo límites.

Ana Farré y Dr. Oriol Lugo
Psicólogos
Co-directores de Owl Institute. Institut Psicològic