Ahora hará más de un año que pasamos por uno de los episodios más difíciles y dolorosos como sociedad. Y aunque no ha finalizado todavía la pandemia, ya que no hay una erradicación completa del COVID ni una vuelta total a la “normalidad”, sí hay un ejercicio que nos puede ser de utilidad.

Al igual que mucha gente puede escribirse cartas a su yo del pasado, normalmente a su yo de juventud, la propuesta de este artículo es poder mantener un diálogo con tu yo asustado, atemorizado o preocupado / a de hace un año.

¿Qué le dirías?

¿Cuáles serían las palabras que utilizarías?

¿Qué crees que le podría ayudar?

Está claro que no tenemos una máquina del tiempo para hacerle llegar todos estos mensajes, pero en el fondo escribir al respecto es un ejercicio que nos permite poder sanar gran parte de la carga emocional que aún tenemos en nuestro interior.

Probablemente uno de los mensajes más importantes que podríamos enviarnos es el siguiente:

“Todo acabará pasando”

Sí, puede parecer muy básico. Pero hay una historia que lo explica con mucha claridad: dicen que el rey Salomón, que era un gran sabio, hizo grabar en uno de sus anillos la frase:

“Esto también pasará”

De esta manera se recordaba continuamente que todo lo que la aquejaba o le generaba tensión acabaría por resolverse.

Y ahora en el presente, aunque seguimos tomando medidas y protegiéndonos bien del virus, tal vez es importante tener en cuenta que llegará un día en que todo esto habrá pasado por completo.

Otro mensaje interesante que nos podríamos decir, es que tengamos en consideración qué es “lo” importante en nuestras vidas. Si bien hubo gente que pudo reflexionar sobre qué quería, también es cierto que ahora al ir recuperando la rutina del día a día tal vez nos hemos olvidado. Es importante para ti pasar tiempo con tus hijos / as? Compartir más momentos con tus amigos / as? ¿Dedicarte a aquella pasión que tanto te gusta?

Y un tercer mensaje que podríamos transmitir a nuestro yo del pasado es el de resaltar la importancia de cuidarnos. Ha habido gente que no ha aprendido a cuidarse hasta que no se ha encontrado en una situación límite como la que hemos vivido. Quizás eran personas que trabajaban un gran número de horas, que sufrían de estrés o que vivían con ciertas presiones cotidianas. Son elementos que después de lo que hemos pasado quizás pueden empezar a cambiar.

Al final siempre estamos dialogando con nuestro yo del pasado, el que fuimos y con nuestro yo del futuro, aquel que queremos ser. Lo importante es que haya coherencia. A mayor grado de concordancia entre lo que pensamos, sentimos y hacemos, mejor nos encontraremos.

Así que, si pudieras decirle algo a tu yo del pasado, aquel que está preocupado / a por un nuevo virus que se llama Covid-19, ¿qué le dirías?

¡Esperamos que sean palabras de ánimos y de esperanza!

Dr. Oriol Lugo
Co-director de OWL INSTITUTE. Institut Psicològic
Psicólogo y Coach
Experto en Terapias Neuocientíficas