Durante todo el año, nos dedicamos a hacer frente a todas nuestras obligaciones y eso hace que nos descuidemos de nosotros mismos. 

Por ello, las vacaciones de verano son la oportunidad perfecta para darnos un respiro del trabajo y romper con la rutina, conectar con uno mismo y con la naturaleza, empezar nuevos hábitos saludables y recuperar el equilibrio que nos proporcione bienestar. En definitiva, el verano puede ser una oportunidad para aprender a vivir y no a sobrevivir.

Hay cuatro factores a tener en cuenta para reinventarse a uno mismo: mantener un equilibrio mente-cuerpo, hacer actividades al aire libre, relacionarnos y cuidar lo que comemos. 

Para poder mantener un equilibrio mente-cuerpo, podemos practicar Mindfulness. Mindfulness es una técnica de meditación oriental adaptada a la cultura occidental, cuyo objetivo es conseguir tener una conciencia plena sobre nosotros mismos. Prestar atención al aquí y al ahora de todo lo que ocurre en nuestro cuerpo, darle conciencia a nuestras emociones y procesos internos. Así pues, aprovechar las vacaciones de verano para apuntarnos a un curso de Mindfulness, será una opción que nos permitirá mejorar nuestra calidad de vida a corto y largo plazo.

Por otro lado, para estar en forma, no es necesario sufrir 2 horas diarias encerrado en el gimnasio. Por suerte, en las vacaciones de verano podemos darnos el lujo de practicar nuestros hobbies y hacer actividades al aire libre. Podemos salir a hacer senderismo por la montaña o ir al mar y hacer una ruta en kayak. Incluso podemos hacer actividades al aire libre con amigos y así fomentar también las relaciones sociales.

Por último, para mejorar nuestra alimentación, una buena opción este verano es apuntarse en un curso de cocina. No se trata de hacer dieta, sino simplemente cocinar más y reducir la lista de productos procesados que ingerimos. A su vez, esta puede ser una actividad divertida para hacer en pareja y fortalecer así los vínculos en la relación, aparte de mejorar nuestra salud a largo plazo. Incluso las nuevas recetas que aprendas las podrás poner en práctica durante el resto del año, y si no tienes tiempo, puedes marcarte un día a la semana y cocinar entonces las comidas del resto de días. 

Este verano, en OWL Institute, nos hemos propuesto reinventarnos. Y tú, ¿qué harás en tus vacaciones?