El curso escolar llega a su fin, el verano comienza, las vacaciones están cada vez más cerca y uno de los indicativos más claros es la verbena de San Juan: entramos en la estación del calor con una noche de fiesta, una buena cena, coca de pastelería, familia y amigos. Pero también hay un imprescindible que acompaña este día; es el continuado sonido ensordecedor de los petardos. Sea durante el día, como especialmente por la noche, los fuegos artificiales y los petardos de trueno son un rasgo identificador e inequívoco de que es la noche de San Juan.

Pero es aquí donde puede surgir un problema, no todo el mundo disfruta (o tolera) de la misma manera los fuegos artificiales y el ruido que los acompaña. Muchos niños/as (y algunos adultos) no soportan la noche de San Juan por los petardos.

¿El motivo? ¡Los miedos y las hipersensibilidades!

Hay personas que son más sensibles que otros ante algún estímulo sensitivo, como por ejemplo las diferentes tonalidades de la luz, los tipos de sonidos o ruidos, la intensidad del dolor, etc. La hipersensibilidad es el aumento de la capacidad de percibir alguno de los cinco sentidos. Es un síntoma que se puede encontrar en diferentes patologías médicas, como por ejemplo en el autismo. La más frecuente es la hipersensibilidad auditiva, en la que a la persona le pueden molestar en exceso los ruidos fuertes o el alboroto de la gente

Pero no todo el rechazo hacia ello debe tener una causa médica, sino que el motivo puede radicar también en miedos o fobias no trabajadas. A menudo asociamos las malas experiencias que vivimos en situaciones parecidas y acabamos generalizando un malestar en muchas situaciones de la vida cotidiana. De este modo, muchas situaciones que antes eran normales o eventos futuros que no deberían causar ningún tipo de estrés, acaban generándonos angustia y ansiedad, ya que les damos un valor similar a aquella mala experiencia que, en el fondo, es un caso aislado. Y esto desarrolla en una rueda en la que cada vez nos encontramos más limitados por estos miedos que hemos creado nosotros solos.

Estas situaciones son muy angustiantes para los niños y niñas, ya que un solo estímulo (ej. Un ruido fuerte) puede colapsarlos e incapacitarlos para procesar una respuesta que no sea la huida o la desregulación emocional. Esto también puede convertirse en un trastorno para los propios padres, debido a no entender qué les pasa a sus hijos, por qué sucede y qué pueden hacer para solucionarlo.

¿Qué consejos podemos dar para esta verbena?

En primer lugar, queremos dejar claro que no se trata de cambiar completamente los planes y aislar a nuestro hijo / a. De esta manera sólo estamos evitando el problema y no nos adaptamos a las limitaciones que la hipersensibilidad le supone. Al evitar la situación, está realizando el aprendizaje que, ante una situación de conflicto, miedo o estrés, una estrategia de afrontamiento evitativa es una solución útil, pues reduce el malestar significativamente.

Si bien esto puede resultar útil en un momento de mucha angustia, si no ofrecemos alternativas y herramientas para un afrontamiento activo de la situación o la problemática, la persona tenderá a aumentar la ansiedad y el miedo que aquella situación le genera, y a generalizar-lo cada vez más y más a menudo, siendo incapaz de adaptarse a nuevas situaciones. Por tanto, el primer objetivo que tendremos en cuenta será el de hacer lo posible para intentar sobreponernos a estas dificultades y adaptarnos en mayor medida a la situación aversiva.

En esta situación pueden ayudar:

– Recordarles las estrategias de regulación emocional de las que disponen

– Utilizar para los oídos o unos auriculares que reduzcan el impacto sonoro

– Utilizar petardos que sean luminosos y que emitan poco ruido

– Facilitarles el hecho de que puedan irse del lugar un rato para luego volver

– Pactar un límite de situación donde puedan aguantar, es decir, por ejemplo, del 1 al 10, si sienten que su angustia es un 4 pueden permanecer en el lugar, pero si es un 7 pueden salir, relajarse y volver más calmados

Estas son algunas de las estrategias que pueden ayudar para que esta fecha señalada pueda ser disfrutada por todos.

 

De parte de todo el equipo OWL Institute, ¡FELIZ VERBENA! 

 

 

 

 

 

Víctor Carretero

Colaborador en OWL INSTITUTE. Institut Psicològic

Psicólogo

Experto en Terapias Neurocientíficas