La orientación sexual en las personas es un factor más de su vida y no es elegido. No la define únicamente, como cualquier otra característica de su ser. Este hecho, lejos de parecer muy obvio, debe ser recordado a menudo en nuestra sociedad. Marca la diferencia recordar que somos un todo formado por muchas partes conectadas.

En esta ocasión os traemos la Bisexualidad, orientación olvidada o negada y juzgada, más duramente aún que la propia homosexualidad e incluso, a veces, incomprendida dentro del propio colectivo LGTBIQ+ (lesbianas, gueis, trans, bisexual, intersexual, queer+).

Definirla es costoso hasta para los expertos: “Es la capacidad de sentir atracción romántica, afectiva y/o sexual, por personas de más de un género no necesariamente al mismo tiempo, de la misma manera, en el mismo grado ni con la misma intensidad” (Robyn Ochs). Es evidente que existe, y su negación o invalidez pasan a formar parte de la bifobia. Al igual que la homofobia, existente y patente en la sociedad que se abre cada vez más.

La Bifobia queda más escondida dado que la misma bisexualidad es invisible si no se explica. Para la mayoría, categorizamos en hetero y homo, cuando vemos por la calle a las parejas. No nos planteamos la bisexualidad como otra opción existente.

Quizá hoy en día queda muy clara la diferencia entre heterosexualidad y homosexualidad y lesbianismo, como partes opuestas, pero la bisexualidad queda en un limbo mental en la sociedad. Es en ese limbo de donde subyacen los prejuicios y estereotipos. Se considera, a veces, que esta orientación sexual no existe, es un fase transitoria, es fruto de la promiscuidad, indecisión e inmadurez, una excusa para no aceptar una de las dos orientaciones más válidas, etc.

La “fobia a” se repite pero me da la sensación que es aún más feroz. La sociedad te pide que decidas blanco o negro; hetero u homo. Es precisamente esa transitoriedad que se le atribuye y su uso como escudo o excusa ante los demás, lo que provoca que exista su negación.

Si queréis saber más consultad el libro “Bifobia” de Ignacio Elpidio Domínguez, nuestra fuente principal, donde hace un gran estudio alrededor de este tema tan polémico y vigente.

Como siempre, si tenéis dudas o preguntas, podéis escribirnos a info@owlpsicologia.com

 

 

 

Júlia Beltrán

Psicóloga

Experta en Terapias Neurocientíficas

Colaboradora en OWL INSTITUTE. Institut Psicològic